Lío en Zaragoza por una "mofa" sobre la Virgen María: "La fecundación por la paloma es un cuento"
El debate sobre una moción de Vox en defensa de la vida y el no al aborto ha terminado este jueves en un enfrentamiento bronco en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Zaragoza, con acusaciones cruzadas, interrupciones y gritos. La propuesta, que abogaba por reforzar la protección del no nacido, la maternidad y la familia, solo ha logrado el respaldo de Vox y de la concejal no adscrita Marisa Gaspar, pero ha sido el tono del debate lo que ha marcado una propuesta que derivado en polémica.
La intervención de la portavoz de Zaragoza en Común, Elena Tomás, ha encendido la mecha al cuestionar la Concepción de la Virgen María desde una perspectiva no religiosa: "Para los no creyentes, cuando una paloma fecundó a la Virgen, para ustedes, un milagro", ha llegado a decir. Sus palabras han provocado una reacción inmediata en la bancada de Vox, cuya portavoz, Eva Torres, ha llegado a advertir de que la edil "roza el delito de odio", en un clima que fue elevando progresivamente la tensión.
El debate, que ya venía cargado por el contenido ideológico de la moción, se ha convertido entonces en un choque frontal entre visiones políticas y creencias religiosas. A las críticas de la izquierda se han sumado también matices desde el Partido Popular, que ha tratado de marcar distancia con Vox en algunos puntos del texto.
CHOQUE POLÍTICO Y RELIGIOSO ENTRE FORMACIONES
La portavoz socialista, Lola Ranera, ha acusado a Vox de querer "controlar el cuerpo de las mujeres" y de ir "en contra de los derechos fundamentales", mientras que desde el PP, Marian Orós ha reprochado a Tomás haber faltado al respeto a la religión católica, aunque ha defendido una posición diferente: "Defendemos la vida, pero también el derecho legal individual de cada persona".
El cruce de reproches ha terminado de subir de tono cuando la alcaldesa, Natalia Chueca, ha intervenido para pedir a Tomás que retirara sus palabras por considerar que suponían una "mofa" hacia la Virgen María y una falta de respeto hacia los creyentes. "Le pido que retire sus palabras", ha insistido, alineándose con las críticas de Vox y Partido Popular, y acusando a la portavoz de defender la religión musulmana y atacar a la cristiana.
Lejos de rebajar la tensión, Tomás se ha reafirmado: "No las voy a retirar. Para mí lo que dicen tanto la religión cristiana como la musulmana es un cuento. Denúncieme". La respuesta ha provocado, de hecho, nuevas protestas en el hemiciclo, con interrupciones y acusaciones cruzadas, hasta desembocar en gritos donde, incluso, se ha llegado a escuchar: "¡Somos un país libre!".