El Ayuntamiento de Zaragoza ha sacado a licitación este jueves la segunda fase de la avenida de Navarra por casi 6,3 millones de euros. En concreto, esta nueva actuación comprenderá el tramo entre el paseo de Calanda y la calle Rioja. Las obras tendrán un plazo de doce meses de ejecución y el objetivo principal del consistorio es hacer de esta una vía más habitable que continúe con la idea de hacer de Zaragoza una de las ciudades más amables para vivir.
La reforma consolidará la transformación de la calle con un diseño donde destaca el paseo arbolado con más de 2.300 metros cuadrados destinados a zonas verdes y espacios de encuentro vecinal. Como novedad, se creará un área de ejercicio para personas mayores en las proximidades de la residencia para la tercera edad de paseo Calanda y una pequeña zona de juegos infantiles junto al Centro Cívico.
En esta segunda se trabajará sobre 19.000 metros cuadrados, creando amplias aceras totalmente accesibles. Se duplicará la superficie de zonas verdes, se incorporarán 140 árboles y se destinarán otros 950 metros cuadrados a zonas de estancia.
AFECCIONES AL TRÁFICO
En principio, ha asegurado el consejero de Presidencia, Ángel Lorén, se intentará que las afecciones sean mínimas. “Tenemos la experiencia de la primera fase. Allí las afecciones fueron muy pocas. Hay un plan de tráfico que se realizará y además es una calle que tiene desahogos tanto por la calle Rioja como por la ronda de la Estación”, ha dicho.
Precisamente, Lorén ha recordado que el trabajo en la primera fase se hizo por carriles, dando paso a que las afecciones sean mínimas. Además, ha apuntado, pese a que en esta segunda fase se actúa sobre más terreno, es en la primera fase donde se pudieron encontrar más dificultades que ahora se gestionarán desde la experiencia.
SEGURIDAD VIAL
Continuando con el diseño de la primera fase, la calzada se organizará con dos carriles de circulación por sentido y carril bici segregado por la parte central. Como novedad, los cruces con las calles transversales se elevarán en plataforma única para dar prioridad a los peatones, obligando a los vehículos a frenar, mejorando con ello la seguridad vial.
Para mejorar también la seguridad de los peatones, se eliminará el carril bici que ahora discurre frente al Centro de Especialidades Inocencio Giménez y la conexión ciclista se realizará a través de la rotonda de la calle Rioja.
ILUMINACIÓN Y TUBERÍAS
Por último, se renovarán todos los servicios que discurren por el subsuelo, entre ellos la grandes tuberías de abastecimiento de agua y saneamiento que recorren la avenida. También se sustituirá todo el alumbrado para incorporar tecnología led. “No puede ser de otra forma en una ciudad que aspira a ser totalmente neutra en 2030. También se colocarán nuevos puntos de luz para mejorar sobre todo la iluminación de las aceras”, ha incidido Lorén.