Iglesias en Zaragoza: las 6 más espectaculares del Casco Antiguo

La basílica del Pilar es un gran templo de 130 metros de largo. Foto: Ana Anguiano
Estas seis iglesias de Zaragoza son la viva prueba del potencial arquitectónico y artístico de la capital aragonesa

Pasear y dejarse perder por las calles del Casco Antiguo de Zaragoza es una de las maravillas patrimoniales que esconde la capital aragonesa. Entre los barrios de El Gancho y La Magdalena, entre la plaza de San Miguel y la calle del Coso, se esconden varias joyas ocultas esperando a ser descubiertas por sus visitantes.

Desde míticos locales como el Rock & Blues o La Lata de Bombillas, hasta el gran conglomerado de bares y restaurantes que ofrece el mítico barrio del Tubo, Zaragoza se enorgullece de su Casco Histórico. Una zona que, con el paso del tiempo, ha ido echando cada vez más raíces y se ha ganado el corazón de todas las generaciones de zaragozanos.

Pero existe otro gran elemento a destacar entre las calles del segundo casco histórico más extenso de España, y son sus iglesias. Zaragoza cuenta con seis iglesias en total localizadas en esta zona, y son la viva prueba del potencial arquitectónico y artístico que, durante siglos, la capital aragonesa ha mostrado tanto al país como a sus visitantes del extranjero (que no son pocos).

¿Quieres conocer la espectacular identidad, ubicación y legado de estas seis iglesias de Zaragoza? Entonces sigue leyendo, porque vamos a desgranarlas una por una.

  1. LAS SEIS JOYAS ECLESIÁSTICAS DEL CASCO ANTIGUO DE ZARAGOZA
  2. EL PILAR Y LA SEO

LAS SEIS JOYAS ECLESIÁSTICAS DEL CASCO ANTIGUO DE ZARAGOZA

Iglesia de San Pablo

Ubicada en el corazón del barrio de El Gancho (calle de San Pablo, 42), la iglesia de San Pablo tuvo como antecesora una ermita dedicada a San Blas alrededor del año 1118, construida después de que Alfonso I El Batallador reconquistara Zaragoza frente a los árabes. Se cree que fueron los cruzados, aliados en aquel momento de las tropas de Alfonso I, quienes introdujeron y difundieron la devoción hacia el santo.

Entre las particularidades de San Pablo, destaca su retablo mayor de madera dorada o la renovación de su portada del lado norte. Foto: Pilar Álvarez

Por ello, los ciudadanos no tardarían en erigir la ermita como prueba de su fe. Con el paso de los siglos, y bajo la dirección de monarcas como Jaime I El Conquistador o figuras del clero como el obispo de Zaragoza en el año 1259, Don Arnaldo de Peralta, la ermita pasó a constituirse bajo la titularidad de San Pablo. Sin embargo, el aumento demográfico de la zona obligó a demoler la ermita e instaurar una iglesia parroquial en su lugar.

De esta forma, en el siglo XIII, nacería esta iglesia zaragozana en un estilo gótico-mudéjar, para, ya en el siglo XVIII, componerse del conjunto arquitectónico que es hoy en día. En estos cinco siglos de desarrollo destacan obras como su retablo mayor de madera dorada realizado por Damián Forment o la renovación de la portada del lado norte. Proyectos que, en su suma total, permitieron que la iglesia de San Pablo fuese declarada Monumento Nacional en 1931 y, posteriormente, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001 como uno de los hitos más relevantes del mudéjar aragonés.

Horarios: lunes de 18.00 a 19.30, de martes a sábado de 10.00 a 12.30 y de 18.00 a 19.30 y domingos de 9.45 a 12.45. Dentro de estos hay horarios concretos destinados al culto y a la visita turística que se pueden consultar en su web.

Iglesia del Portillo

La historia de la Iglesia del Portillo, localizada en la plaza del mismo nombre, está profundamente ligada con la Iglesia de San Pablo. Y es que se dice que, poco tiempo después a la reconquista de Alfonso I en Zaragoza (hecho por el que se erigió la iglesia de San Pablo), los musulmanes trataron de recuperar la ciudad lanzando una ofensiva y abriendo una brecha en uno de sus muros, dejando un “portillo” por el que entrar.

Según la leyenda, esta iglesia de Zaragoza se erigió como tributo a la Virgen que ayudó contra los musulmanes en la Reconquista. Foto: Pilar Álvarez

Los rumores dicen que la Virgen se habría aparecido sobre la muralla y habría rechazado el ataque de los musulmanes. Por ello, ante tal acontecimiento, los soldados de Alfonso I edificaron una ermita en su honor. Sería a mitad del siglo XIV cuando la ermita pasaría a ser reformada para volverse un templo y, ya entrado el siglo XV, los registros datan que esta “iglesia” de Zaragoza veneraba a la Virgen del Portillo.

Sin embargo, los siglos posteriores conllevarían la ruina y destrucción del templo, a través de eventos como la invasión francesa en España. No obstante, el templo del Portillo también fue el escenario de uno de los capítulos más heroicos en Zaragoza, ya que justo al lado de su puerta, Agustina de Aragón utilizó uno de los cañones de los defensores para proteger a los zaragozanos de las tropas napoleónicas. Finalmente, en 1902, con la reorganización de la Diócesis de Zaragoza, el templo (reconstruido en el siglo XIX) se convirtió en la iglesia parroquial de nuestra actualidad, de venerable antigüedad y declarada Monumento Nacional.

Horarios (abre en misas): 10.00 y 19.30 horas de lunes a sábado; 09.00, 11.00, 12.00 y 19.30 horas domingos y festivos; y 09.00, 12.00 y 19.30 horas domingos y festivos en horario de verano. En los meses de julio y agosto no hay misa a las 10.00 horas.

Iglesia de Santiago El Mayor

Esta iglesia en Zaragoza capital es lo único que se ha conservado del convento de San Ildefonso, que fue abandonado durante la Desamortización de Mendizábal. Tras su fundación en 1625, y desarrollada posteriormente en 1661 gracias a arquitectos como Felipe de Busgnac y Borbón, se acabó consolidando un edificio de enorme fachada flanqueado por dos torres, y coronada por una magistral cúpula datada de 1860 (la original fue destruida por un rayo).

La iglesia de Santiago el Mayor cuenta con uno de los pocos arcos arquitectónicos que todavía perduran en la actualidad de Zaragoza. Foto: Pilar Álvarez

El interior es de estilo barroco italiano, de nave única y crucero, con capillas entre los contrafuertes. Entre sus yeserías destacan elementos barrocos y mudéjares como estrellas, lazos o dibujos geométricos. El toque final lo conceden los tesoros artísticos conservados en esta iglesia zaragozana, sobre el que destaca el sepulcro del cardenal Jerónimo Xavierre.

Otra curiosidad que posee esta iglesia radica en el arco de su pórtico, conocido como el arco de San Ildefonso. Y es que se trata de uno de los dos únicos arcos arquitectónicos de Zaragoza que todavía perduran en la actualidad, a pesar de haber sufrido los efectos de la desamortización de 1835. Por lo que si buscas bucear en la historia tanto arquitectónica como cultural de esta iglesia, no dudes en visitar y prestar atención tanto al edificio (Avenida de César Augusto, 21) como al arco de San Ildefonso.

Horarios: de 10.00 a 13.00 y de 18.30 a 20.15 horas de lunes a viernes; de 10.00 a 13.30 y de 18.30 a 20.30 horas los sábados y de 10.00 a 13.30 y de 19.30 a 20.30 horas los domingos.

Iglesia de San Felipe

Ubicada en la Plaza San Felipe, la iglesia de San Felipe y Santiago el Menor se consolida como una de las iglesias con más encanto en el Casco Antiguo de Zaragoza. Se encuentra cercana al Torreón Fortea y al Palacio de Argillo, que en su interior acoge el Museo Pablo Gargallo.

La portada barroca de la iglesia de San Felipe perteneció en tiempos a la Basílica del Pilar. Foto: Pilar Álvarez

Nada más llegar a la plaza, el exterior de esta iglesia de Zaragoza recibe a los visitantes con su portada barroca. De hecho, esta puerta pertenecía antiguamente a la Basílica del Pilar, para más adelante ser desmontada y trasladada a su actual emplazamiento. En su conglomerado interior destacan sus retablos barrocos, que presiden sus capillas, las tallas de los apóstoles que custodian el pasillo de la nave central o el retablo mayor.

Según los registros históricos, esta iglesia perteneció antiguamente a los marqueses de Villaverde, también propietarios en su día del Palacio de Argillo. Se construyó durante los siglos XVII y XVIII y se dice que el principal propósito de este templo fue el de actuar como acceso directo al palacio de los marqueses. Aunque ya no cuenta con esa curiosa función, la majestuosidad de la iglesia de San Felipe continúa cautivando tanto a los turistas como a los propios zaragozanos.

Horarios (abre en misas): 10.30 horas de lunes a sábados; y 12.00 horas los domingos.

Iglesia de San Cayetano

Nos vamos aproximando al final de este listado de iglesias en Zaragoza capital con la iglesia de Santa Isabel de Portugal, también conocida como San Cayetano y ubicada en la Plaza del Justicia. Se encuentra muy cerca de la iglesia de San Felipe y el museo Pablo Gargallo, y destaca por su impresionante fachada barroca realizada en alabastro; considerada como una de las más bonitas de Zaragoza.

La iglesia de San Cayetano destaca por su majestuosa fachada de alabastro. Foto: Pilar Álvarez

Esta iglesia zaragozana se construyó a finales del siglo XVII en honor a la infanta de Aragón, Santa Isabel de Portugal, y este homenaje se percibe dentro de la simbología interior de la iglesia. Por ejemplo, se pueden encontrar emblemas del escudo de Aragón por diferentes ubicaciones del edificio. Además, la guinda del pastel la coloca su retablo barroco de finales del siglo XVIII, complementado por el órgano y coronado por sus cúpulas, que toman inspiración de las pertenecientes a la Basílica del Pilar.

Eso sí, esta iglesia tiene una particularidad, y es que no cuenta con un horario fijo de apertura. Solo abre sus puertas cuando se realiza alguna exposición, alguna boda o bautizo o acontece su gran momento estelar en Semana Santa, ya que muchas de las procesiones zaragozanas empiezan y acaban en este templo. Si tienes la “suerte” de ver a San Cayetano abierta, no te quedes contemplando solamente su majestuosa fachada, adéntrate y déjate maravillar por su interior.

Horarios: sin horario fijo

Iglesia de San Juan de los Panetes

Concluimos este listado con la iglesia zaragozana de San Juan de los Panetes, situada junto a las Murallas Romanas y al Torreón de la Zuda, en la Avenida de César Augusto. La gran presencia de la Basílica del Pilar custodia al lado a esta iglesia de portada barroca, que ya deja boquiabiertos a todos sus visitantes gracias a su torre de base octogonal inclinada.

La iglesia de San Juan de los Panetes sufrió dos incendios que arrasaron con todo en su interior. Foto: Pilar Álvarez

Eso sí, el motivo turístico de esta iglesia se opone a las expectativas típicas de un edificio de este tipo. Ya que su interior no cuenta con ninguna joya eclesiástica. Esto se debe a que la iglesia sufrió dos incendios que arrasaron todo su interior, siendo el único elemento superviviente el calvario del siglo XVI.

El templo que perdura en nuestra actualidad se construyó en el siglo XVIII. No obstante, ni los incendios ni la “desaparición” de su estructura original han impedido a la iglesia poder mantener sus alicientes provenientes de la orden de San Juan de Jerusalén, fundadores del templo entre los siglos XII y XIII. Por lo que si buscas sumergirte en un monumento símbolo de la resiliencia contra la adversidad, no dudes en visitar esta iglesia en Zaragoza capital.

Horarios (abre en misas): domingos a las 11.00 horas

EL PILAR Y LA SEO

Aunque no son iglesias, no podríamos acabar este artículo sin realizar una mención honorífica a dos de los monumentos más importantes y más representativos en la historia de Zaragoza, y también situados en el Casco Antiguo: la basílica del Pilar y la catedral de la Seo.

Por un lado, la basílica es un gran templo de 130 metros de largo, 76 de ancho y 18 de altura hasta la cornisa general, ubicado en la plaza del mismo nombre. El edificio cuenta con cuatro torres, con la particularidad de que ninguna se asentó en la misma época. La más antigua, la Torre de Santiago, data de 1715, la torre de Nuestra Señora del Pilar se inició en 1903 y terminó en 1907 y, las dos últimas torres, San Francisco de Borja y Santa Leonor, se levantaron ambas en 1949. Una de ellas se terminó en 1959 y la otra en 1961.

Aunque su exterior es ya asombroso, y daría muchísimo de que hablar, su interior tampoco se debe pasar por alto. Su Santa Capilla, los frescos de sus cúpulas, los dos frescos de Francisco de Goya o el Retablo Mayor son solo algunos de los elementos que vuelven al Pilar una verdadera casa de encuentro y peregrinación tanto para los aragoneses, como para los españoles y los turistas de todo el mundo.

Por otro lado, tenemos la catedral de la Seo, localizada en la plaza de la Seo y que inició sus obras en el siglo XII, integrando un estilo románico a la anterior Mezquita Mayor que había en la antigua Saraqusta. El edificio consta de cinco naves y seis tramos cubiertos de bóvedas de crucería. Su combinación de materiales como el mármol, el bronce, la madera policromada o el yeso, le otorgan un manto multidisciplinar (gótico, renacentista y barroco) que no exenta a ningún visitante de quedar maravillado.

En su interior se pueden encontrar sus preciosas capillas, entre las que destacan la de la nave La Epístola y la de la nave del Evangelio, el presbiterio y las capillas anexas. Tampoco se pueden dejar pasar por alto el coro y el trascoro con representaciones de San Pedro y San Pablo, cuyo conjunto lo cierra una reja de bronce dorado realizada por el escultor Juan Ramírez. Un conglomerado arquitectónico que deja maravillado a todo el mundo por igual.

Horarios del Pilar (zona del Altar Mayor): 07.30 a 13.30 horas y de 16.30 a 20.15 horas de lunes a viernes; de 07.30 a 11.45 horas y de 16.30 a 20.30 horas los sábados y de 07.30 a 13.30 y de 16.30 a 21.30 horas los domingos y festivos religiosos.

Horarios del Pilar (zona de la Santa Capilla): de 08.00 a 20.30 horas de lunes a domingo

Horarios de La Seo: de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 18.30 horas de lunes a viernes; de 10.00 a 18.30 los sábados y de 10.00 a 12.00 y de 14.00 a 18.30 horas los domingos.

A través de sus iglesias, el Casco Antiguo de Zaragoza es un mosaico de historia, arte y espiritualidad, donde cada iglesia cuenta una historia única que trasciende los siglos. Desde la majestuosidad mudéjar de San Pablo hasta la resiliencia de San Juan de los Panetes, estas joyas arquitectónicas nos invitan a conectar con las raíces de una ciudad que nunca deja de asombrar. ¡Déjate envolver por la magia de las iglesias de Zaragoza y descubre la esencia de una ciudad inolvidable!