Los vecinos más madrugadores del Picarral han sido los primeros en enterarse. No ha hecho falta más que abrir la ventana para comprobar que sus calles se habían teñido con un polvo blanco que, lejos de ser nieve, se trataba ni más ni más ni menos que de almidón. Este procedía de un escape que la fábrica Tereos, ubicada en el casco urbano de este barrio de Zaragoza, había tenido esa misma noche, según han informado en un comunicado.
"Hemos amanecido con todo alrededor de la fábrica hasta Salvador Allende blanco, como si fuera una capita de polvo", asegura la presidenta de la Asociación de Vecinos Picarral-Salvador Allende, Ana Lasierra. "Se ha llamado enseguida a la Policía Local y a los Bomberos de Zaragoza porque había palomas muertas y otras muriéndose", explica. Aunque ya se ha descartado cualquier toxicidad, a primera hora se ha recomendado a la ciudadanía no salir al exterior y cerrar las ventanas hasta que se ha determinado con total certeza el componente de las partículas en el suelo. Además, se tendrá que determinar si las aves afectadas tienen o no relación con la fuga.
La fuga ha dejado a su paso coches blancos y tendederos con la ropa directamente para volver a lavar. De hecho, al parecer la propia empresa habría dejado en los vehículos afectados unos tickets en los que podía leerse: "Hemos tenido una leve fuga de almidón en Tereos. Lamentamos las molestias. Puede llamar a este teléfono para recibir un ticket de lavado".
Los vecinos han denunciado que no es la primera vez que se da una situación como esta. "Pasa muy a menudo, pero lo de hoy ha sido ya salvaje", reconoce Lasierra. En este sentido, el grupo municipal de Zaragoza en Común ha mostrado también su preocupación y han recordado como en el primer trimestre de este mismo año la espuma ya brotó de diferentes alcantarillas.
LOS VECINOS PIDEN LA SALIDA DE TEREOS DEL PICARRAL
Desde la asociación de vecinos no es la primera vez que reclaman la salida de la fábrica Tereos del barrio. "Una industria de ese tamaño y con ese nivel de producción alguna vez tiene que tener fallos, pero al estar en el casco urbano esos errores afectan a las viviendas", incide Lasierra. "Lo que venimos pidiendo es que la empresa se vaya del casco urbano. No se puede convivir con ella con ese nivel de producción. Lo que estamos respirando continuamente es polvo y tenemos olores y ruido", incide.
Precisamente, en los últimos meses la empresa habría pedido la recalificación de un suelo urbano a industrial, también en el centro del barrio del Picarral, para colocar una depuradora. "Si el Ayuntamiento de Zaragoza consiente que el suelo urbano pase a industrial y coloquen la depuradora significaría asentar la empresa décadas en el barrio. Estamos luchando porque no se recalifique y para que negocien con ellos una salida sin que pierdan en ningún caso puestos de trabajo", ha expuesto Lasierra.

