Enfado en Santa Isabel por las cacas de perro: "Algún animal de dos patas se la ha dejado"

Unos excrementos tirados en el suelo en medio de la calle Solidaridad de Santa Isabel
Los vecinos se han mostrado molestos porque algunos dueños de mascotas dejen excrementos sin recoger en la calle

En pleno auge del fenómeno de los therians o, lo que es lo mismo, personas que se identifican psicológicamente con un animal, el barrio de Santa Isabel ha mostrado su enfado y malestar en redes sociales ante la falta de civismo de algunos "animales de dos patas". Así es como precisamente algunos vecinos, visiblemente molestos, han denominado a los dueños de mascotas que dejan tirados en la calle excrementos sin recoger.

Una de estas situaciones ha tenido lugar en los últimos días en la calle Solidaridad, por ejemplo. Allí, varios residentes han denunciado públicamente en un grupo de Facebook del barrio la aparición reiterada de heces caninas en plena vía pública, acompañando sus quejas con imágenes que han avivado todavía más la indignación vecinal.

"Algún animal de dos patas se ha dejado lo de su animal de cuatro. Lo de la calle Solidaridad es una vergüenza", escribía un usuario al hacer la publicación en la que adjuntaba dos imágenes describiendo la situación. En su mensaje, advertía además de su intención de avisar a las autoridades: "En cuanto vea un coche de policía le voy a hacer venir para que coja y analice la caca, ya que recuerdo que unos años atrás a muchos dueños de perros cívicos les hicieron pagar algo referente a estas cosas".

SANCIONES Y MÁS VIGILANCIA

Las reacciones no han tardado en multiplicarse. Otra usuaria instaba directamente a actuar: "Llama a la Policía Local para que las analicen", proponiendo que se investigue el origen de los excrementos para sancionar a los responsables.

"Es una vergüenza. Cerdos e incívicos sus dueños, con lo poco que les costaría recogerlas", lamentaba otro vecino, reflejando el sentir generalizado de quienes consideran que se trata de un problema recurrente y fácilmente evitable con un gesto mínimo de responsabilidad.

En la misma línea se pronunciaba otra vecina, que resumía el malestar con contundencia: "La culpa la tienen los dueños". Mientras tanto, los residentes de Santa Isabel esperan que la presión social y una posible intervención policial sirvan para frenar una situación que, aseguran, deteriora la imagen y la convivencia en el barrio.