Zaragoza.- Hace una década la fisionomía de Zaragoza estaba en pleno proceso de transformación por las obras ligadas directa e indirectamente a la Expo 2008. En ese mismo contexto, el 12 de diciembre de 2006 se empezaba a materializar otro cambio, el del transporte en la capital aragonesa y su área circundante: se firmaba la creación del Consorcio de Transportes del Área de Zaragoza (CTAZ).
Sin embargo dicho documento,
En este sentido, detalla que se vislumbraba un cambio de la red "centrada en un único modo, el autobús" a "introducir otros modos, como el Cercanías y el tranvía urbano, a una red compleja". De esta forma, este proceso de transición exigía de una entidad que "liderara" el proceso, papel que asumió el CTAZ. Las fases A lo largo de estos años, la vida del Consorcio puede dividirse en tres etapas diferenciadas. Por un parte, desde su nacimiento hasta 2008, se encuentra la primera de ellas. Es en ese tiempo cuando
La siguiente etapa se abre desde 2008. Se inició con "la mejora de la principal carencia: el sistema de líneas que atendía a los municipios. Así desde ese año se inicia un proceso de reordenación para mejorar frecuencias. A pesar de todo el trabajo invertido, Ortiz asume que todavía no se ha conseguido. "El principal reto que tenemos que asumir es mejorar frecuencias. Eso nos lo ha dicho la gente y de forma apabullante en el entorno: la actual configuración de expediciones, de horarios, no cubre las necesidades salvo en determinados municipios". El tercer momento se vive desde 2013. "Las primeras fases sirvieron para poner un Plan e iniciar mejoras en la red de transporte, pero el Consorcio nacía para estructurar un sistema de movilidad, no se podía hacer por piezas independientes, había que coser y estructurar", apunta Ortiz. De esta forma, hace unos tres años, comenzó la revisión del Plan y se pusieron en marcha la configuración de los nuevos pasos a dar en este proceso de transformación. Las guías el futuro Así en este punto, y durante cuatro años, el Consorcio planteaba "dar un salto" y pasar de los detalles concretos a impulsar un marco de referencia que guiará cómo tiene que ser el transporte en un futuro en Zaragoza y el área que le rodea: las Directrices Metropolitanas de Movilidad de Zaragoza.