El cerramiento del Mercado Central de Zaragoza comenzará tras el Pilar sin afectar a los puestos
Una de las obras más esperadas para que los vendedores y clientes del Mercado Central de Zaragoza no pasen frío ni calor está a punto de comenzar. El cerramiento acristalado comenzará a instalarse tras las Fiestas del Pilar y se ejecutará desde fuera del edificio, gracias a una valla perimetral, lo que permitirá que la venta en los puestos no se vea afectada. Así lo ha confirmado el consejero de Economía, Transformación Digital y Transparencia, Carlos Gimeno, tras una reunión con la presidenta del mercado, Esther Pérez, en la que se han concretado los plazos y la planificación de las obras.
La instalación se desarrollará en dos fases y tendrá una duración aproximada de tres meses, incluyendo la fabricación de los elementos, por lo que se espera que a mitad del invierno se noten sus resultados atenuantes del frío que se pasa en este espacio en los meses de enero y febrero.
Según ha detallado Gimeno, a finales de octubre se realizará una primera prueba con una ventana estándar para garantizar su ajuste y seguridad antes de extender el montaje a todo el edificio. “La buena noticia es que la actuación se podrá realizar desde fuera, lo que no influirá en la operativa normal de los detallistas”, ha explicado el consejero.
LAS OBRAS EN LA PARTE QUE DA AL TRANVÍA SE HARÁN POR LA NOCHE
Las obras comenzarán por la fachada orientada hacia el Casco Histórico, donde la empresa podrá trabajar de forma continua, mientras que en el lateral que da al tranvía los trabajos se concentrarán en horario nocturno, con franjas de cinco horas diarias. El cerramiento constará de ventanas correderas motorizadas, conectadas a sistemas de alarma y preparadas para abrirse automáticamente en caso de emergencia.
La presidenta del Mercado Central, Esther Pérez, ha mostrado su satisfacción con el calendario acordado, al asegurar que el cerramiento no afectará a campañas clave como las del Pilar o la Navidad. “Es algo que demandábamos desde hace tiempo y estamos contentos de que llegue sin perjudicar nuestro día a día. Mejorará el confort de quienes trabajamos en el mercado y también de quienes vienen a comprar”, ha destacado.
El proyecto, que supone una inversión de más de 1,15 millones de euros, se adjudicó en segunda convocatoria, después de que la primera quedara desierta. Con esta actuación, el Ayuntamiento responde a una demanda histórica de los detallistas y da un paso decisivo para modernizar este edificio emblemático, garantizando un mayor bienestar climático tanto en invierno como en los meses más calurosos del verano.