Bomberos retirará esta noche el primer nido de avispa asiática en Zaragoza: “Probablemente haya más"
Zaragoza se prepara para una operación nocturna inédita hasta ahora, aunque llevada a cabo por efectivos de Bomberos del Ayuntamiento con suma experiencia con este tipo de especie invasora: la avispa asiática. Va a ser a través de la Unidad de Rescate Animal (URRA), quienes intervendrán la noche de este martes para retirar el primer nido de Vespa velutina, detectado en el barrio de San José, concretamente en la calle Terrazas de Cuéllar. El hallazgo, realizado durante una limpieza de ramas, confirma la llegada de este peligroso insecto en el corazón de la capital aragonesa. “Probablemente haya más, se reproducen rápido y tienen una capacidad de adaptación brutal”, alerta Javier Hernández Mora, jefe de esta unidad de Bomberos especializada, quien explica cómo la especie invasora llegó a España en 2004 a través de un barco de mercancías.
Hernández Mora explica que la actuación se llevará a cabo “a última hora de la noche, sobre las 23.00 horas, cuando todas las avispas están dentro del nido”, lo que garantiza que ninguna reina quede libre. “Trabajaremos con luz roja, que ellas no ven, y meteremos el nido en una bolsa negra opaca, porque son de papel y apenas pesan. Después lo dejamos 48 horas en un congelador para asegurar que están muertas y poder contar cuántas reinas había”, detalla.
AVISPAS MÁS GRANDES, AGRESIVAS Y QUE ESCUPEN VENENO
El dispositivo, dependiente del Ayuntamiento de Zaragoza, utilizará trajes EPI especiales más gruesos que los habituales, ya que esta especie presenta un aguijón de mayor tamaño y una capacidad de inyección de veneno superior. “Con los trajes normales nos atraviesan”, advierte Hernández. “Además, pueden escupir veneno, así que hay que llevar gafas protectoras y mantener siempre distancia. También se trasladará hasta el lugar una autoescala con luz infrarroja, que no perciben, “para alcanzar la copa del árbol donde se ha asentado el nido”.
UNA ESPECIE INVASORA DE EXPANSIÓN IMPARABLE
La Vespa velutina llegó a España en 2004, transportada accidentalmente en un barco mercante, y desde entonces se ha expandido de forma alarmante. “Decían que no iba a adaptarse a nuestro clima, pero tiene un poder de adaptación brutal”, explica el jefe de la URRA. “Empezaron en el País Vasco con 300 nidos el primer año, 1.000 al siguiente, y ahora tienen más de 25.000. En Galicia, Asturias y Cantabria está causando estragos en las colmenas y entre los polinizadores”. Las consecuencias no solo afectan al medio ambiente y el pasado miércoles un concejal del PP en Irixoa (A Coruña) y de 76 años, murió tras sufrir el ataque de varias avispas mientras trabajaba en una finca de su propiedad.
Hernández subraya que Aragón no es ajena a ese fenómeno. “Este año se han avistado unos 16 nidos en Uncastillo y en municipios de las Cinco Villas, pero este es el primero en núcleo urbano, y probablemente haya más”. Esta unidad de Bomberos de Zaragoza ya participó en la retirada del primer nido en Sos del Rey Católico y también en Sigüés, en colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ).
UN RIESGO PARA LAS ABEJAS Y PARA LA SALUD PÚBLICA
La avispa asiática se alimenta de abejas, moscas y otros insectos polinizadores, y sus larvas consumen carne. “Cada nido puede generar entre 300 y 400 reinas, y cada una puede crear otro nido el año siguiente”, advierte Hernández. “En su punto de madurez puede albergar entre 3.000 y 4.000 avispas. Si dejamos que se desarrollen, el problema se multiplica de forma exponencial”.
La intervención nocturna será crucial para evitar que las reinas escapen y formen nuevas colonias. El nido detectado en Zaragoza no está completamente desarrollado, pero contiene una “gran cantidad de ejemplares activos”, lo que ha llevado a programar la actuación con carácter urgente.
PROTOCOLOS DE SEGURIDAD Y COORDINACIÓN MUNICIPAL
El Ayuntamiento de Zaragoza ha confirmado que tiene constancia de la localización exacta y que la actuación se realiza en coordinación con los servicios de control ambiental. “Durante la tarde se ha limpiado la zona y por la noche se procederá a la retirada con total seguridad”, señala Hernández. “Ya lo hemos hecho antes en otras partes de Aragón, pero esta intervención marca un precedente en la ciudad”.
Los Bomberos piden a la población no acercarse a la zona ni intentar manipular nidos por cuenta propia. “Son insectos peligrosos, especialmente cuando sienten vibraciones o cambios de luz”, recalca Hernández. “Trabajamos de noche precisamente para minimizar esos riesgos. La clave es actuar con calma, técnica y sin improvisar”, concluye el efectivo de Bomberos.