Así ha retirado Bomberos de Zaragoza el primer nido de avispa asiática hallado en la ciudad

La avispa asiática (Vespa velutina) llegó a Aragón en 2016 y se trata de una especie invasora más agresiva y más grande cuya picadura hay que tratar de inmediato

En una operación que apenas ha durado unos minutos, efectivos de la Unidad de Rescate Animal (URRA) de Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza han retirado el primer nido de avispa asiática hallado en el núcleo urbano de la capital aragonesa. Una actuación que pese a su rapidez y efectividad, supone el fin, al menos de momento, de una amenaza cada vez más extendida en Aragón. El avispero, ubicado en un árbol de unos seis metros de altura entre la calle Santa Gema y Terrazas de Cuéllar (San José), ha sido retirado con una bolsa opaca, luz roja imperceptible para esta especie invasora y será congelado durante las próximas 48 horas.

La actuación se ha llevado a cabo la pasada noche del martes, sobre las 23.00 horas, por un equipo de cinco bomberos especializados, un camión autoescala y material específico de contención. La operación se ha realizado con trajes de protección reforzados EPI y gafas especiales, ya que esta especie es capaz de atravesar los equipos convencionales y, además, escupe veneno a distancia, según explicó el jefe de la URRA, Javier Hernández Mora. “El objetivo era capturar el nido completo y asegurarnos de que todas las avispas, incluidas las reinas, quedaban dentro”, dijo ayer.

LUZ ROJA, PRECISIÓN Y CONGELACIÓN: ASÍ ES EL PROTOCOLO

El operativo se ejecutó con luz roja, invisible para las avispas, para evitar su reacción durante la extracción. Una vez embolsado, el nido fue trasladado al parque de Bomberos, donde se mantendrá congelado durante 48 horas. “De esta forma garantizamos que ninguna reina sobrevive. Luego analizamos el nido para determinar cuántas había y en qué fase del ciclo estaban”, explicó Hernández Mora. Según los cálculos de la unidad, un solo nido puede llegar a generar entre 300 y 400 reinas, cada una capaz de crear una nueva colonia al año siguiente.

El primer nido de avispa asiática en Zaragoza fue avistado en un árbol en el barrio de San José. Foto: AD

El responsable del operativo subrayó que el ejemplar retirado “no estaba completamente maduro, pero sí muy activo”, y que la intervención nocturna se diseñó para minimizar riesgos. “Durante el día muchas avispas están fuera del nido buscando alimento; por eso actuamos por la noche, cuando todas están dentro”, indicó el jefe de la URRA.

UNA ESPECIE INVASORA EN EXPANSIÓN

La avispa asiática (Vespa velutina) llegó a España en 2004 a través de un barco mercante procedente de Asia y se ha extendido rápidamente por el norte peninsular. Su expansión hacia el interior ya ha alcanzado Aragón, donde se detectaron los primeros nidos en Sos del Rey Católico y Sigüés, también retirados por el mismo equipo de Bomberos de Zaragoza. “Probablemente haya más nidos en la ciudad, porque es una especie con un poder de adaptación brutal”, advirtió Hernández Mora.

RIESGO PARA LA SALUD: QUÉ HACER SI TE PICA UNA AVISPA

La avispa asiática representa una amenaza directa para las abejas autóctonas y otros polinizadores, esenciales para el equilibrio ecológico y la producción agrícola. Sus larvas se alimentan de otros insectos, y su veneno puede causar graves reacciones alérgicas en humanos. Desde el Ayuntamiento de Zaragoza y la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) se ha insistido en no manipular los nidos y avisar siempre a los servicios municipales o profesionales cualificados ante cualquier avistamiento.

En caso de picadura, hay que lavar con abundante agua y jabón y aplicar algo frío como puede ser hielo, aunque no directamente, sino sobre un paño, según recomiendan los expertos. Lo peligroso de la picadura es que el enjambre ataca en grupo, como ya le ocurrió a un concejal gallego del PP la semana pasada con resultado en muerte tras ser picado multitud de veces. Y es que si el resto de avispas de la colmena ven a una compañera en peligro, todas ellas atacan, materializando un ataque agresivo y voraz. En ese caso, habría que acudir de inmediato a urgencias para evitar consecuencias fatales.

La retirada de este primer nido urbano marca un antes y un después en la lucha contra la Vespa velutina en Zaragoza, una especie que ya se ha consolidado en comunidades del norte y que, según los expertos, podría seguir expandiéndose si las condiciones climáticas continúan siendo favorables.