Adiós al Cubo de la plaza del Pilar: el Ayuntamiento de Zaragoza lo retira tras quedarse sin uso

Los trabajos de demolición dejarán la plaza del Pilar sin Cubo en octubre. Foto: Pilar Álvarez
El derribo tiene un coste de 41.100 euros y se prolongará durante aproximadamente dos meses

Los trabajos de demolición del conocido Cubo de la plaza del Pilar, que durante más de treinta años albergó la Oficina de Turismo de Zaragoza, han comenzado ya y estarán terminados en octubre. La estructura, que fue inaugurada en 1991 como parte de la transformación urbanística de la plaza, será retirada para mejorar la gestión del espacio público y recuperar la amplitud visual del entorno monumental. El proyecto tiene un coste de 41.100 euros y se prolongará durante aproximadamente dos meses.

La retirada del Cubo busca eliminar una construcción ya obsoleta, explican desde el Consistorio, que además supone una barrera visual entre la plaza y el nuevo Centro de Visitantes de Zaragoza Turismo, abierto en la calle Santiago desde diciembre de 2023. Este nuevo equipamiento ha asumido con éxito las funciones de atención turística, dejando sin uso práctico al antiguo edificio. Por ello, el Ayuntamiento ha optado por desmontarlo y redibujar el espacio urbano.

LOS TRABAJOS TERMINARÁN ANTES DEL INICIO DE LAS FIESTAS DEL PILAR

El derribo dejará la plaza del Pilar más diáfana. Foto: Pilar Álvarez

El derribo fue autorizado de forma definitiva por la Comisión Provincial de Patrimonio el pasado 26 de junio, desbloqueando un proceso que se había iniciado con la puesta en marcha del nuevo centro. Según las previsiones municipales, los trabajos estarán terminados antes del inicio de las Fiestas del Pilar en octubre, coincidiendo con el mayor flujo turístico del año.

La demolición no se limitará a la parte visible del edificio. El proyecto contempla el desmontaje completo de la estructura hasta alcanzar la cota superior del aparcamiento subterráneo. Además, se incluirán tareas de gestión de residuos y de impermeabilización del área intervenida, siguiendo un plan técnico y de seguridad detallado.

Con la desaparición del Cubo se cierra una etapa del urbanismo zaragozano. El edificio no solo fue punto clave de información turística, sino que también cumplió durante años una función estética, ocultando el deterioro de la calle Santiago, hoy renovada. Su retirada permitirá potenciar el carácter abierto, monumental y accesible de la plaza más simbólica de Zaragoza.