Vecinos y propietarios trabajan sin descanso en naves y garajes inundados en Cuarte de Huerva

Locales y negocios de Cuarte de Huerva intentan regresar a la normalidad | Foto: Lorena Torrijo
La localidad de Cuarte de Huerva ha sido una de las más afectadas por la fuerte tromba de agua de este domingo

El agua no ha dado tregua en Cuarte de Huerva y la jornada de este lunes se ha convertido en una carrera contrarreloj para los vecinos y empresarios de la localidad que querían recuperar cuanto antes la normalidad tras la fuerte tromba de agua que se vivió este pasado domingo. Tras una noche marcada por el corte de accesos y el avance imparable de la riada con las consecuentes inundaciones, las primeras horas del día han estado dedicadas a achicar agua y a rescatar lo que todavía se podía salvar en garajes, oficinas y almacenes anegados.

Pablo, trabajador de Disber, relataba con cansancio cómo la rutina laboral ha quedado en pausa: "Hemos tenido que ir hasta María de Huerva para poder entrar. Obviamente hoy no podemos trabajar, mañana tampoco. Ahora simplemente a achicar agua. Están todas las oficinas y productos llenos de barro. Llevamos desde las siete de la mañana sacando agua".

Naves anegadas por el barro en el entorno de Cuarte de Huerva | Foto: Lorena Torrijo

La imagen se repetía en diferentes naves industriales del municipio, donde la solidaridad y el esfuerzo colectivo están siendo claves para afrontar las consecuencias del temporal. Rubén, de Araprodes, fue avisado ya por los vecinos en la noche del domingo, aunque poco se pudo hacer en ese momento. "Me llamaron ya anoche y no pude acceder hasta aquí porque estaba todo cortado. Cuando pudimos llegar intentamos limpiar las arquetas, pero ya no había nada que hacer, estaba todo lleno de barro", relata.

Ahora, con el agua retirada, la arcilla lo cubre todo, aunque la empresa ha logrado salvar parte de su stock. "Tenemos suerte porque la mercancía va paletizada y hemos rescatado bastante. A lo tonto hay mucha faena de limpieza. Han venido amigos y toda la plantilla para intentar arrancar cuanto antes", explica.

Mientras vecinos y propietarios trabajan sin descanso, los servicios de emergencias se involucran para achichar el agua de diferentes garajes afectados en viviendas del municipio. Y aunque la sensación que impera es de incertidumbre y agotamiento, entre cubos, palas y mangueras, Cuarte de Huerva intenta recuperar el pulso frente a un episodio de inundaciones que, de nuevo, ha puesto a prueba la fortaleza de las familias que allí residen.