Hallazgos arqueológicos apuntan a la existencia de una sinagoga medieval en Belchite
El Pueblo Viejo de Belchite habría alojado una sinagoga de hasta tres naves en su etapa medieval. Así lo indican los nuevos indicios arqueológicos por parte del equipo de Alfonso Fanjul junto a diez estudiantes internacionales procedentes de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. Este sábado, 27 de julio, a las 10.00 horas, tendrá lugar una visita guiada gratuita para mostrar a vecinos y visitantes los resultados de esta campaña arqueológica.
El campus de limpieza arqueológica que se ha desarrollado durante este mes de julio y a cuyo frente se encuentra el arqueólogo madrileño Alfonso Fanjul ha revelado nuevos y sólidos indicios que apuntan a la existencia de un lugar de culto para la población judía, fundamentalmente en lo relacionado con la estructura exterior del edificio, que guarda un gran parecido con la sinagoga de Híjar.
“Tanto su ubicación, como su distribución y medidas resultan determinantes para que podamos afirmar que en Belchite hubo una sinagoga: se emplaza en la zona más alta y central del barrio judío de San Lorenzo y está orientada al este-oeste, como suele ser la norma para este tipo de edificios. Además, la sala de oración es un espacio de 10x13 metros, que encaja plenamente con las medidas establecidas por la investigadora Flocel Sabaté para las sinagogas españolas bajomedievales”, ha explicado el arqueólogo Alfonso Fanjul.
De esta manera, el espacio de la supuesta sinagoga estaría dividido en tres naves y el acceso se realiza a través de un callejón y no una calle principal, lo que se corresponde perfectamente con el prototipo de sinagoga del periodo. La puerta de entrada, con sus contrafuertes externos, la hacen prácticamente idéntica a la sinagoga de Híjar, según cuenta este experto, lo que permite reforzar esta teoría.
LA TRADICIÓN ORAL DE BELCHITE, CLAVE EN EL DESCUBRIMIENTO
También la tradición oral de Belchite atestigua que en tiempos “allí se juntaban los judíos” y el testimonio de un vecino que nació en una casa frente al edificio estudiado corrobora que lo llamaban “La Sinoa”. A todo ello hay que añadir, ha apuntado el arqueólogo Fanjul, “la presencia de un espacio de contención de líquidos en su parte trasera, como correspondería a un mikvé, reaprovechado tras los usos rituales como aljibe local, tal y como ocurre con la sinagoga de Lorca. Además, sospechamos que también sirvió como granero tras su venta al Condado de Híjar”.
Todos estos hallazgos son resultado de la campaña de limpieza arqueológica que se ha llevado a cabo desde el 2 de julio para redescubrir el pasado judío del Pueblo Viejo, donde se ha intervenido en la calle del Rosario y en el propio callejón de la Sinoa. Diez estudiantes internacionales procedentes de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá han colaborado para identificar el antiguo corazón de la judería, permitiendo habilitar nuevos tramos para las visitas turísticas y facilitando que Belchite pueda adherirse a la Red de Juderías de España.
Esta actividad, organizada por el Ayuntamiento de Belchite a través de su Fundación Pueblo Viejo y la Asociación Española de Arqueología Militar, alcanza ya su tercera edición este 2024 y prevé continuar con la investigación iniciada este mes de julio en el verano de 2025.
“La confirmación definitiva de que nos encontramos ante una sinagoga derivará de una posterior excavación arqueológica que practicaremos en el sector central de la estructura en la próxima campaña. Será entonces momento de ahondar en los espacios interiores que comúnmente conforman estos templos, buscando elementos arquitectónicos exclusivos de los templos judíos”, ha adelantado el arqueólogo Alfonso Fanjul.
Este sábado, 27 de julio, a las 10.00 horas, tendrá lugar una visita guiada gratuita por parte del equipo arqueológico para mostrar a vecinos y visitantes los hallazgos encontrados tras las labores de limpieza.