Los vecinos de San Francisco reclaman más de 4 millones un año después del derrumbe
Los vecinos del edificio de la calle San Francisco número 21 de Teruel, que colapsó justo hace un año, han presentado una reclamación por posible responsabilidad patrimonial contra el consistorio de la capital turolense, por una cantidad que supera los 4 millones de euros entre daños materiales y morales, aunque reconocen en su escrito que el procedimiento de investigación no está concluido y que quedan pendientes de realizar diferentes pruebas y ensayos para determinar las causas exactas del hundimiento del edificio.
Los vecinos cuantifican su reclamación en un total de 3.873.265,15 euros, 3.403.765,15 por daños materiales y 469.500 por daños morales. A esta cantidad habría que sumar otros gastos para responder a las reclamaciones que han presentado contra ellos las comunidades de propietarios de edificios colindantes, otras aseguradoras, así como posibles alquileres futuros.
A partir del momento en el que los vecinos han presentado la reclamación por posible responsabilidad patrimonial, el Ayuntamiento de Teruel dispone de un plazo de 6 meses para resolver, tiempo en el que espera poder conocer las causas que hicieron desmoronarse al inmueble.
UN AÑO DEL DERRUMBE
El pasado 13 de junio de 2023 este edificio de cinco plantas, en la calle San Francisco de Teruel, se derrumbó en torno a las 11.24 horas y no hubo que lamentar heridos, ya que las 21 viviendas del bloque habían sido desalojadas previamente por riesgo de colapso. Precisamente fue una vecina quien alertó de la existencia de una grieta en una pared lateral. Los vecinos y los efectivos se encontraban en una calle anexa en el momento del derrumbe.
En ese momento desde Policía Local activaron todos los posibles servicios necesarios en relación a la seguridad del entorno y, de un modo primordial, los Servicios Sociales municipales pusieron en marcha toda la atención necesaria a las personas directamente afectadas o a cualquier otra que pudiera necesitarlo. También se desalojaron los seis edificios colindantes.
Además, el consistorio habilitó una subvención directa de 1.000 euros por unidad familiar para la adquisición de artículos básicos, además de sufragar los gastos de las comidas en el Centro de Día de Santa Emerenciana, no sólo para los afectados del número 21, sino para los de los edificios número 19, 23-25 así como el edificio número 3 y 1 bis del Camino de la Estación. Todos los vecinos de estos edificios fueron realojados, en las habitaciones de San Nicolás de Bari de Cáritas Diocesana de Teruel, así como en distintos hoteles de la capital.
SE ESPERA QUE EL DESESCOMBRO FINALICE ESTE MES DE JUNIO
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, resaltó este martes, como informa el consistorio en una nota de prensa, que, desde el derrumbe, “todas las familias que lo han necesitado han sido realojadas y el Ayuntamiento se ha hecho cargo de todo el coste de sus alquileres desde el primer día hasta hoy con una inversión total de 112.000 euros e incluso se han puesto a disposición de los afectados varias plazas de garajes de titularidad municipal".
Actualmente se está realizando el desescombro del edificio, que va a costar un millón de euros, y que una vez finalice en su totalidad, previsiblemente a finales de este mes de junio, permitirá que se abra al tráfico la calle de San Francisco. Como siguiente paso, el Ayuntamiento ha hecho un ofrecimiento a los vecinos del edificio siniestrado para comprarles el solar una vez desescombrado.