La Puebla de Híjar es el único pueblo que bebe del pantano de Cueva Foradada que sigue sin tener agua potable en sus grifos. En las últimas horas hasta 5 municipios han recuperado la potabilidad y se suman a Albalate del Arzobispo, Híjar y Oliete que hacían lo propio a finales de la pasada semana. Las restricciones se mantiene así para medio millar de personas en La Puebla tal y como ha confirmado el departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón.
El problema de potabilidad del agua en estas localidades turolenses se inició a principios de septiembre, cuando las tormentas ocasionaron arrastre de tierras que generaron turbidez en el agua. Así pues, la incidencia se ha mantenido en torno a unos 50 días. Semanalmente, se han ido realizando controles analíticos pero los parámetros físico-químicos por trihalometanos no permitían el consumo de agua. La presencia de estos compuestos está relacionada con la turbidez y son resultado de la interacción del cloro con la materia orgánica. Los últimos resultados analíticos de las muestras tomadas han levantado las restricciones ya en los municipios citados.
Aunque la calidad en el control de agua corresponde a los Ayuntamientos, las direcciones generales de Salud Pública, Interior y Emergencias y del Instituto Aragonés del Agua han colaborado con las comarcas y los ayuntamientos afectados y con la empresa FACSA, gestora de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de la Comarca del Bajo Martín, para prestar apoyo y asesoramiento. Además, desde Interior se ha facilitado suministro de garrafas de agua a la población afectada. Se han repartido más de 25.000 en varias remesas.
La empresa, por su parte, asesorada por técnicos de Salud Pública y del IAA, ha realizado distintas acciones en la planta, como el cambio de arenas de los filtros. Ya se han modificado siete de los ocho filtros e implantado nuevas bombas. Los trabajos continúan en marcha y el Bajo Martín, a la vez, ha licitado la reparación de la toma flotante de la ETAP que lleva más de un año estropeada.

