Agentes de la Guardia Civil confirman que la secta destructiva en Escatrón (Zaragoza) por la que detuvieron a cuatro personas la semana pasada, incluida el líder, abducía a sus víctimas mediante un discurso catastrofista para aislarles del mundo y robarles dinero. Las víctimas, en su mayoría mujeres, eran vejadas e incluso agredidas como parte del proceso de dependencia hacia el líder, que se veía a él mismo como “el salvador del mundo”. La secta tenía por nombre “EVOL”, y no se descarta que haya más víctimas en Aragón y Cataluña.
En el marco de la operación “Mileniocat”, agentes de la Guardia Civil han desarticulado esta particular asociación ilegal en forma de “secta destructiva” a la que su líder bautizó como “EVOL”, Escuela del Movimiento Evolutivo, y que difundía un discurso derrotista, idealizándose éste como el único capaz de salvar a la sociedad. De esta manera, se conseguía manipular a las víctimas, en su mayoría mujeres, provocando una ruptura de éstas con sus relaciones externas para crear una dependencia total hacia el líder y sacar beneficio económico.
La investigación se inició cuando la Guardia Civil recibió varias denuncias en Barcelona de algunas de las víctimas que habrían formado parte de esta secta. Estas mujeres denunciaban que su líder habría empleado técnicas de alteración y manipulación psicológica, así como agresiones físicas, ejerciendo un control sobre su personalidad para provocar una total dependencia hacía él y, de esta forma, conseguir rentabilidad económica.
Las investigaciones condujeron a los agentes a comprobar cómo el líder de la secta “EVOL”, bajo una apariencia legal, habría llevado a cabo la realización de diferentes talleres y retiros espirituales relacionados con el autoconocimiento y crecimiento personal.
En dichos talleres, el líder y sus colaboradores, comenzaban una labor de manipulación sobre las víctimas consistente en un potente discurso mediante el que conseguían un gran poder de atracción, como si de una película se tratara. De esta manera, las víctimas rompían con todas sus relaciones externas, abducidas por una dependencia total hacia el cabecilla de la secta.
Una vez captadas, eran invitadas a convivir con ellos y el resto de miembros en comunidad viviendo bajo las enseñanzas y directrices que marcaba el líder de la secta, a la cual denominó “EVOL”: Escuela del Movimiento Evolutivo.
LA SECTA ANUNCIABA EL FIN DEL MUNDO PARA 2027
La secta se constituyó en 2018, en un lugar aislado y de difícil acceso de la localidad de Escatrón, favoreciendo el discurso que el líder exteriorizaba en el que indicaba a los miembros que no debían tener contacto con el mundo exterior al estar “corrupto y enfermo”, sufriendo agresiones verbales y físicas si llevaban a cabo algún tipo de relación con el resto de la sociedad.
El líder se vendía a sí mismo como un “salvador de la humanidad”, difundiendo un discurso catastrofista mediante el cual indicaba que en 2027 la sociedad, tal y como se conoce en la actualidad, iba a desaparecer, siendo él la única persona que tenía el conocimiento suficiente para salvar a los miembros de su comunidad y establecer “el nuevo mundo”, buscando que los integrantes sufrieran un proceso de alteración mental y personal.
En su discurso, también destacaba el papel fundamental de la mujer, era la clave para a poder conseguir establecerse ese “nuevo mundo”. Por ello, el líder y sus colaboradores, buscaban que en su mayoría la “secta” estuviera constituida por mujeres.
Con el fin de establecer sus enseñanzas, el líder de esta “secta destructiva”, empleaba no sólo medios de manipulación y alteración de la personalidad, sino también medios violentos y vejaciones, realizando tales actos delante de todos los integrantes, ejerciendo una influencia y un control absoluto sobre sus víctimas.
El líder y sus colaboradores conseguían aportaciones económicas de sus víctimas que les permitían mejorar las instalaciones del emplazamiento en el que se ubicaba la “secta”, así como llevar a cabo nuevos talleres en los que poder conseguir captar a nuevas víctimas.
UNA SECTA EN ESCATRÓN DE DIFÍCIL ACCESO Y AISLADA DEL MUNDO
Tras recabar la información pertinente, la Guardia Civil pasó a la fase de explotación en la que cuatro personas fueron detenidas en la localidad zaragozana de Escatrón la semana pasada. Durante la misma, se intervino diferente documentación empleada por el líder de la secta y sus colaboradores para llevar a cabo estos procesos de captación y posterior manipulación de la personalidad de las víctimas.
Para ello, se llevó a cabo el registro de todo el emplazamiento en el que se ubicaba esta “secta destructiva”, el cual albergaba una gran extensión de terreno, así como diferentes construcciones.
La investigación, dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de Caspe, ha sido llevada a cabo por la Sección de Información de la Zona de Cataluña con la colaboración del Grupo de Información de la Comandancia de Zaragoza y de la Unidad Central Especial 3 de la Jefatura de Información, contando también con el apoyo y colaboración de diferentes Unidades de la Comandancia de Zaragoza.
No se descarta que el número de víctimas aumente conforme avanza la investigación, el existir más afectados y personas vinculadas a esta organización que por miedo o temor no hayan denunciado los hechos con anterioridad.