Sin rastro de Pablo Cebolla tras rastrear 60 kilómetros del Ebro y con la UME ya retirada

La UME se retira del operativo para encontrar a Pablo Cebolla y Ares, jóvenes desaparecidos en Zaragoza, tras dos semanas. Foto de Archivo: Ayto. Zaragoza
El dispositivo sigue activo sin la UME y pendiente del descenso del caudal del Ebro para poder acceder al fondo del río

La búsqueda de Pablo Cebolla, el joven de 20 años desaparecido en Zaragoza el pasado 12 de febrero, ha entrado en una nueva fase tras la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La decisión se ha comunicado este viernes a la familia, en un contexto marcado por la dificultad de las condiciones del río Ebro, donde se han concentrado los trabajos durante más de un mes sin resultados.

Según ha podido saber ARAGÓN DIGITAL, la familia ha sido informada de la retirada del grueso del dispositivo desplegado hasta ahora. “Hoy hemos recibido una mala noticia”, ha explicado su hermana, Paula, tras una reunión con responsables policiales. “Nos han informado de que se quitaban los dispositivos que había hasta ahora, es decir, que se retiraba la UME”, ha señalado, precisando que el operativo actual “considera que han peinado todo el río”.

Reparto de tramos del río Ebro cubiertos hasta ahora por las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La principal dificultad radica en el estado del Ebro, cuyo caudal continúa siendo elevado. “Las condiciones que hay de momento no permiten mirar en el fondo, que es lo que les queda”, ha relatado Paula a este medio. Según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) consultados por este medio, el río presenta actualmente un caudal de unos 360 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza, con una profundidad cercana a los dos metros. Sin embargo, en los días posteriores a la desaparición llegó a superar los 1.500 metros cúbicos por segundo y más de cuatro metros de nivel, lo que complicó enormemente las labores subacuáticas.

Desde la Policía Nacional confirman que “se han rastreado más de 60 kilómetros de cauce sin resultados positivos y que se ha procedido a retirar los Puestos de Mando Avanzado ante la persistencia de condiciones desfavorables”. No obstante, aseguran que el dispositivo “no se detiene y que se mantiene un contacto permanente con la CHE para seguir la evolución del río”. “En cuanto las condiciones lo permitan y se garantice la seguridad, se reactivarán los recursos necesarios”, han trasladado a este medio.

LA BÚSQUEDA CONTINÚA A LA ESPERA DE PODER ACCEDER AL FONDO

La familia insiste en que el objetivo sigue siendo localizar a Pablo y pide que se retomen todos los medios en cuanto sea posible. “Deseamos que en el momento que se pueda buscar en el fondo se desplieguen de nuevo los medios necesarios”, han señalado. En este sentido, han puesto a disposición del operativo hasta 14 embarcaciones entre lanchas y motos de agua de particulares y voluntarios, aunque su uso depende de la autorización de la CHE, que en anteriores ocasiones lo ha denegado por seguridad.

Lo que es innegable es el apoyo ciudadano constante desde el inicio de la búsqueda. “Me han llamado hasta gente de Bilbao y Navarra para ofrecerme ayuda, es increíble”, ha explicado Paula, quien también ha confirmado que las batidas a pie continúan de forma paralela. “Hay gente que me llama todos los días diciendo que han ido por su cuenta”, ha asegurado la hermana de Pablo.

Los últimos pasos conocidos del joven sitúan su rastro en el entorno del Club Náutico de Zaragoza, a la altura del puente de Piedra, donde fue captado por cámaras de seguridad. La principal hipótesis apunta a una caída accidental al río en un momento en el que el Ebro bajaba con gran fuerza y caudal, lo que habría arrastrado el cuerpo aguas abajo y ha obligado a ampliar el radio de búsqueda durante semanas.