En menos de cinco meses una serie de trágicos acontecimientos han ensombrecido el municipio bilbilitano de Ateca. Esta localidad, que apenas supera los 1.800 habitantes, comenzó el año con un susto: un aviso de bomba que obligó a desalojar el instituto y el centro de salud. Finalmente no ocurrió nada. Las desgracias llegaron en abril con la muerte de un padre y su hijo de 14 años a causa de un incendio fortuito en el interior de su vivienda. La semana pasada, un bebé de tan solo 14 meses moría ahogado en una piscina hinchable en dudosas circunstancias; situación que, por el momento, se ha saldado con prisión provisional para sus padres.
Y por si esto fuera poco, ayer a última hora saltaban todas las alarmas en la Consejería de Bienestar Social y Familia de la DGA, confirmándose la detención de cinco trabajadores, incluido el director, del Centro de Menores del mismo municipio (CAM). A todos ellos se les acusa de delitos de lesiones, tortura, agresión sexual y contra la integridad moral de los menores del centro como consecuencia de varias denuncias interpuestas por parte de una de las progenitoras de los infantes.
Algo más de 150 días en los que la localidad bilbilitana ha sido el foco de la noticia sin quererlo y en los que los vecinos se han concentrado en varios minutos de silencio como señal de repudia a estos sucesos. En torno al 20% de la población supera los 60 años y de si algo presume Ateca es de tener calidad de vida y un entorno tranquilo. Una tranquilidad que se ha roto en estos primeros meses del año y que se ha concentrado en un mes de julio que ya fue trágico para el municipio dos años atrás.
Fue un 18 de julio de 2022 cuando una pequeña chispa desataría un cruento incendio que calcinaría más de 14.000 hectáreas de monte y cultivos y obligaría a movilizar a un gran número de efectivos y puso en vilo a toda una Comunidad.
INCENDIO CON DOS FALLECIDOS EN ABRIL
La localidad zaragozana de Ateca vivió horas de “conmoción” tras la muerte de un padre y un hijo como consecuencia del incendio que se produjo en la mañana del 12 de abril. "Un duro golpe" tal como dijo entonces el alcalde, Ramón Cristóbal, por el que se declararon tres días de luto oficial en el pueblo.
El fuego se originaría por la mañana en la entrada de la vivienda unifamiliar donde murieron un hombre de 50 años y su hijo de 14. Al parecer, se produjo por un fallo eléctrico y las llamas destruyeron todo a su paso.
AHOGAMIENTO DE UNA NIÑA DE 14 MESES EN JULIO
Unos meses después, el 24 de julio, una niña de tan solo 14 meses fallecería tras llegar en parada cardiorrespiratoria al centro de salud de Ateca. Los primeros indicios apuntarían a que la niña se habría ahogado en una piscina hinchable en su domicilio, donde permanecería sin vigilancia.
Los padres de la menor fueron detenidos entonces por la Guardia Civil y enviados al centro
penitenciario de Zuera como presuntos autores de un delito de homicidio con imprudencia. La investigación, a cargo del equipo judicial de la Guardia Civil en la Almunia de Doña Godina, apuntó a que el ahogamiento se produjo al quedar la menor sin vigilancia de los padres en la piscina hinchable del domicilio.
ABUSOS EN EL CENTRO DE MENORES
La última de las noticias llegaría entre el jueves 1 de agosto y el viernes 2 de agosto cuando el director y cuatro empleados del Centro de Menores de Ateca por delitos de lesiones, tortura, agresión sexual y contra la integridad moral de los menores internos, así como por otros delitos de pertenencia a grupo criminal y de corrupción. Los cinco implicados fueron enviados a prisión sin fianza en la tarde de ayer.
Todo arrancó con la denuncia de una de las madres de un menor del centro que, junto a otro, declararon ayer haber sufrido tratos degradantes, físicos y psicológicos de forma constante y reiterada en el tiempo por parte de estos cuatro detenidos. Para la jueza del caso todo ello es una clara muestra “de la barbarie y de la extrema crueldad que sufrieron los menores durante un largo periodo de tiempo, viéndose absolutamente desamparados e impedidos para hablar o pedir auxilio por miedo a mayores represalias".



