Invierno negro en el Pirineo: siete fallecidos por aludes y avalanchas en solo un mes
El Pirineo aragonés atraviesa uno de los inviernos más trágicos que se recuerdan en lo que a avalanchas de nieve se refiere. En apenas un mes, desde finales de diciembre hasta esta última semana de enero, siete personas han perdido la vida en distintos aludes registrados en zonas de alta montaña de la provincia de Huesca, en un contexto marcado por temporales recurrentes, terreno inestable y continuos avisos de peligro por parte de los servicios de emergencia.
El primer episodio mortal se produjo el 29 de diciembre en las inmediaciones del Pico Tablato, en Panticosa. Un grupo de seis personas que practicaba esquí de montaña fue sorprendido por una avalancha originada por la rotura de una placa de nieve a entre 2.600 y 2.700 metros de altitud. El alud arrastró a los montañeros ladera abajo y provocó la muerte de tres personas, entre ellas Jorge García-Dihinx, pediatra del Hospital San Jorge de Huesca, divulgador científico y una de las voces más reconocidas del Pirineo aragonés en esquí de travesía y meteorología. En el mismo suceso fallecieron su pareja, de 36 años, y otro hombre de 48 años, vecino del País Vasco. Una cuarta mujer resultó herida leve y los otros dos salieron ilesos.
DE PANTICOSA A BIELSA: UNA CADENA DE TRAGEDIAS
Apenas tres días después, el 31 de diciembre, otro alud acabó con la vida de un montañero en el Valle de Bielsa, en la zona de Urdiceto. La víctima fue Ángel Sánchez, de 54 años, trabajador del Ayuntamiento de Zaragoza y profesor de la Universidad de Zaragoza, que practicaba raquetas cuando quedó sepultado por la nieve. El aviso se recibió en torno a las 20.00 horas y obligó a los especialistas del Greim a caminar durante varias horas hasta el lugar del accidente debido a las difíciles condiciones meteorológicas.
La montaña volvió a mostrar su cara más cruel hace escasas dos semanas, el 18 de enero, cuando quinta una persona falleció tras quedar atrapada por un alud en el barranco de Puimestre, en las inmediaciones de la estación de esquí de Cerler, dentro del término municipal de Benasque y fuera del dominio esquiable. La víctima fue localizada en estado inconsciente tras un amplio dispositivo de rescate en el que participaron el Greim de Benasque, personal de la estación y medios aéreos del 112 Aragón, aunque finalmente no se pudo salvar su vida.
DOS NUEVAS VÍCTIMAS EN PLENO TEMPORAL
La sucesión de tragedias no se ha detenido y este jueves otro alud mortal registrado en el Pico Cibollés, de nuevo en Cerler (Benasque) ha elevado a siete el número de fallecidos en apenas treinta días. Todo ello bajo un contexto marcado por la borrasca Kristin (que afecta a toda España), fuertes nevadas, viento intenso y un riesgo de avalanchas persistentemente alto en cotas superiores. Los dos últimos fallecidos son dos jóvenes de 22 y 25 años, de Guadalajara y Zaragoza, respectivamente.
Estos últimos fallecimientos se producen, una vez más, fuera de pistas balizadas, en entornos de montaña donde el manto nivoso presenta capas muy inestables, según han reiterado la Guardia Civil y los servicios técnicos del Gobierno de Aragón, quienes desaconsejan adentrarse en este tipo de lugares, especialmente durante esta época del invierno.
AVISOS CONSTANTES Y LLAMAMIENTOS A LA PRUDENCIA
Desde comienzos de diciembre, Aemet, el Gobierno de Aragón, la Guardia Civil y el 112 Aragón han activado de forma recurrente avisos por nevadas intensas y peligro de aludes, especialmente por encima de los 1.800 metros. Los expertos insisten en que la combinación de abundante nieve reciente, cambios bruscos de temperatura y viento fuerte incrementa de forma notable el riesgo de avalanchas, incluso en zonas muy frecuentadas por montañeros experimentados.
Los servicios de emergencia recuerdan que muchos de estos accidentes se han producido fuera de pistas, en actividades como esquí de travesía o raquetas, y subrayan la importancia de consultar los boletines, extremar la planificación y evitar salidas en jornadas de riesgo elevado.