Muere una persona tras quedar sepultada por un alud fuera de pistas en Cerler

El alud se ha producido en el barranco de Puimestre, en Benasque, en una jornada marcada por el elevado riesgo de avalanchas en el Pirineo aragonés
guardia-civil-huesca-rescates- Imagen de archivo de un rescate en el Pirineo. Foto: Guardia Civil Huesca
photo_camera Imagen de archivo de un rescate en el Pirineo. Foto: Guardia Civil Huesca

La montaña ha vuelto a mostrar su cara más trágica este domingo en el Pirineo aragonés. Una persona ha fallecido tras quedar atrapada por un alud de nieve ocurrido en el barranco de Puimestre, en las inmediaciones de la estación de esquí de Cerler, dentro del término municipal de Benasque, aunque fuera del dominio esquiable. El suceso se ha producido en una jornada marcada por el fuerte temporal de nieve y el elevado riesgo de avalanchas en cotas altas.

Según ha confirmado la Guardia Civil, el aviso se ha recibido en torno a las 14.00 horas, cuando el Centro Operativo de Servicios de Huesca ha sido alertado de la caída de dos aludes fuera de pista en la zona. En uno de ellos, una persona ha quedado sepultada. Hasta el lugar se han desplazado de inmediato efectivos del Greim de Benasque, personal de la estación de esquí y medios de emergencia, que han logrado rescatar a la víctima en estado inconsciente, aunque finalmente ha fallecido.

Desde el Gobierno de Aragón se ha activado el helicóptero del 112 para colaborar en el dispositivo de emergencia. Las autoridades han precisado que el alud se ha producido fuera de las pistas balizadas de la estación de Cerler, en un entorno de montaña que presentaba condiciones especialmente inestables debido a las intensas nevadas de las últimas horas.

QUINTA VÍCTIMA MORTAL POR ALUDES EN TRES SEMANAS

Con este fallecimiento, ya son cinco las personas que han perdido la vida en avalanchas de nieve en el norte de la provincia de Huesca en apenas tres semanas. Una sucesión de accidentes que comenzó a finales de diciembre y que está poniendo de manifiesto el alto riesgo existente en el Pirineo durante este invierno.

El primer episodio mortal se produjo el 29 de diciembre en el entorno de Panticosa, donde una avalancha sorprendió a un grupo de esquiadores de travesía, con un balance de tres fallecidos, una herida y dos personas que lograron salir por sus propios medios. Apenas tres días después, en Nochevieja, otro alud acabó con la vida de un raquetista en el término municipal de Bielsa, mientras que su acompañante resultó ileso. Ya en enero, una nueva avalancha en el área de Anayet atrapó a un grupo de montañeros, aunque en ese caso no hubo que lamentar víctimas mortales.

AVISOS ACTIVOS Y LLAMAMIENTO A LA PRUDENCIA

Este último accidente se produce en un fin de semana en el que la Agencia Estatal de Meteorología y el Gobierno de Aragón habían activado avisos por nevadas intensas y peligro de aludes en el Pirineo. Aemet mantiene el nivel amarillo por riesgo de avalanchas, con especial incidencia por encima de los 1.800 metros, mientras que desde el 112 se insiste en extremar la precaución en actividades de montaña y evitar zonas fuera de pista ante la inestabilidad del manto nivoso.

Los servicios de emergencia recuerdan que las abundantes acumulaciones de nieve, unidas a la variación de temperaturas y al viento, incrementan de forma notable la probabilidad de aludes, incluso en áreas frecuentadas habitualmente por esquiadores y montañeros. Un escenario que vuelve a teñir de luto el invierno en el Pirineo aragonés.

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