Condenado por romper una botella en la cabeza a otro joven tras una noche de fiesta en el barrio Delicias

La violenta pelea tuvo sobre las 7.00 horas del 9 de mayo de 2025, en la calle Nicanor Villalta.
La agresión ocurrió en la calle Nicanor Villalta de Zaragoza y se salda con dos años de cárcel, aunque el acusado no entrará en prisión tras un acuerdo

La pelea bajó del piso al portal y del portal a los tribunales. Un año después de una turbulenta madrugada en el barrio Delicias, Steven E. J. C. ha sido condenado a dos años de cárcel por romperle una botella en la cabeza a otro joven en la calle Nicanor Villalta, aunque no entrará en prisión al haberse acordado la suspensión de la pena tras una conformidad alcanzada este miércoles en el Juzgado de lo Penal número 1 de Zaragoza. La Fiscalía pedía inicialmente dos años y seis meses de prisión por un delito de lesiones con instrumento peligroso, además de una orden de alejamiento y 400 euros de indemnización.

Según ha podido saber ARAGÓN DIGITAL, los hechos se produjeron sobre las 7.00 horas del 9 de mayo de 2025, en la calle Nicanor Villalta. Según el atestado policial, agresor y víctima se encontraban en una vivienda en la que habían pasado la noche con otras personas. Allí comenzó una discusión entre el acusado, de 24 años, y la víctima, de 21, que fue subiendo de tono hasta obligarles a bajar al portal. La acalorada bronca siguió ya en forma de pelea y, en ese contexto, el acusado le lanzó una botella de cristal a la cabeza antes de marcharse del lugar en taxi, según relataron los testigos a la Policía Nacional.

Cuando llegaron los agentes, encontraron a la víctima tendida en el suelo, sangrando por una herida inciso-contusa en la cabeza. Fue trasladada de inmediato al Hospital Miguel Servet, donde fue atendido y suturado. El informe forense fijó después diez días de perjuicio básico y descartó secuelas. Durante la instrucción, además, el Juzgado de Instrucción número 10 acordó como medida cautelar que el acusado no pudiera acercarse a menos de 200 metros de la víctima ni comunicarse con él.

Durante la instrucción, a cargo del Juzgado nº10, la Fiscalía sostuvo que la botella utilizada “convertía la agresión en una lesión agravada” y reclamó, además de la pena de prisión, cuatro años de prohibición de aproximación y comunicación.

La defensa, a cargo de los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, ha alcanzado finalmente un acuerdo con el Ministerio Público antes de la vista prevista este miércoles en la Ciudad de la Justicia. La conformidad se ha traducido en una condena de dos años de cárcel por un delito de lesiones, con la suspensión de la pena privativa de libertad condicionada a no delinquir durante ese periodo.