Un joven ha sido condenado en Zaragoza por violar a una antigua compañera de clase en una casa del barrio de Santa Isabel hace tres años. El castigo recoge una pena de dos años de cárcel por un delito de agresión sexual y una indemnización de 2.280 euros, aunque el acusado finalmente no entrará a prisión con la condición de no delinquir durante un plazo de tres años, según lo acordado por las partes y el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial.
El juicio ha tenido lugar este martes, y según el escrito de acusación, la Fiscalía interesaba inicialmente una pena que ascendía hasta los cinco años de privación de libertad. Los hechos tuvieron lugar la noche del 23 al 24 de abril de 2023, cuando el acusado acudió de fiesta junto a un grupo de amigos a la casa de uno de estos, ubicada en el barrio de Santa Isabel, y donde también estaba la víctima. En ese momento, ella tenía 19 años y él, 21. Se conocían de ir al mismo colegio juntos y de mantener cierta relación de amistad.
En el transcurso de la noche parece que hubo un acercamiento entre ambos en un sofá de la casa, y después, subieron a una de las habitaciones, donde él le realizó tocamientos por encima de la ropa. Pararon después de que ella manifestara que “estaba cansada y quería dormir”. Más avanzada la noche y después de haber regresado con todos, el acusado subió de nuevo a la habitación y se desnudó y se metió en la cama con ella, alegando que estaba “muy cachondo” e insistiendo con frases como “ven aquí tonta”, según reza el escrito de acusación.
No obstante, el acusado haciendo caso omiso le introdujo los dedos por la vagina, y seguidamente la agarró de la pierna derecha volteándola para colocarla encima de él y seguidamente la penetró vaginalmente, al tiempo que la agarraba con fuerza. Durante el transcurso de los hechos, ella trató de apartarse dándole empujones y manifestando su firme oposición, hasta que finalmente logro levantarse de la cama y poner fin a su acción. Ella denunció después lo sucedido.
Un acuerdo entre las partes ha permitido que el acusado, S. N. R., defendido por el abogado Octavio Sesma del Val, sea condenado a dos años de cárcel teniendo en cuenta las atenuantes de reparación del daño (ha consignado ya 1.000 de los 2.280 euros de responsabilidad civil) y de intoxicación etílica, ya que ambos bebieron alcohol. Tanto la abogada de la víctima, la letrada Ana Magrazó Palos, y el representante del Ministerio Público, han estado conformes y además el Tribunal le ha suspendido la pena privativa de libertad por tres años con la condición de no delinquir en ese tiempo.
