Tres personas han sido detenidas por la Policía Nacional como presuntos autores de múltiples hurtos cometidos mediante el conocido “método de la siembra”, una técnica de distracción en la que los delincuentes hacen creer a sus víctimas que se les ha caído algo para aprovechar el momento y robarles dinero, tarjetas y teléfonos móviles. La operación, iniciada en Zaragoza, ha permitido desarticular dos grupos itinerantes que actuaban en varias provincias españolas.
LANZAMIENTO DE BILLETES O LLAVES PARA DESVIAR LA ATENCIÓN
Los arrestados, dos hombres y una mujer de entre 26 y 37 años, formaban parte de dos grupos criminales itinerantes que empleaban el método de la “siembra” para cometer robos con destreza. Este modus operandi consiste en distraer a la víctima, generalmente con el lanzamiento de billetes o llaves al suelo, para robarle objetos de valor cuando se agacha o desvía la atención.
El primero de los casos ocurrió en enero en el centro de Zaragoza, cuando un hombre se encontraba en un cajero automático retirando 600 euros cuando un desconocido le avisó de que se le habían caído unos billetes. Al agacharse a recogerlos, otro miembro de la banda aprovechó para sustraer el dinero justo cuando salía por la ranura del cajero.
La víctima no se dio cuenta del robo hasta el día siguiente, cuando el banco le confirmó que la operación había sido completada correctamente. El análisis de las cámaras de seguridad reveló una actuación perfectamente sincronizada entre el autor de la distracción y la mujer que recogió los billetes y se marchó.
UN CASO EN UN APARCAMIENTO DE UN CENTRO COMERCIAL DE ZARAGOZA
Los agentes del Grupo de Delincuencia Itinerante lograron identificar a los responsables y detuvieron a la mujer en Martorell (Barcelona), donde se le imputaron otros cuatro delitos similares cometidos en diferentes puntos del país. Su modo de operar era siempre el mismo: localizar una víctima despistada, distraerla y actuar con rapidez.
El segundo caso se produjo en mayo en un aparcamiento de un centro comercial de Zaragoza. Una mujer, al volante de su coche, fue abordada por un hombre que le hizo señales tras simular un golpe. Tras bajarse del vehículo, el individuo la distrajo mostrando un juego de llaves que supuestamente había perdido una anciana.
Mientras hablaba con ella, un cómplice accedió al coche por la puerta del copiloto y robó su móvil y tarjetas bancarias. Con ellas realizaron posteriormente operaciones fraudulentas por valor de casi 2.000 euros. La víctima solo se dio cuenta del hurto al retomar la marcha.
Los sospechosos fueron localizados poco después en Soria, donde fueron detenidos y puestos a disposición judicial. El juzgado decretó su ingreso inmediato en prisión. La Policía destaca la alta especialización de estos grupos, que seleccionaban cuidadosamente a sus víctimas tras observar sus rutinas.
La investigación revela que estos grupos operaban con una clara estructura y un entrenamiento preciso, lo que les permitía actuar en cuestión de segundos y sin levantar sospechas. Cajeros, gasolineras y parkings eran sus escenarios favoritos.
Con esta operación, la Policía Nacional ha logrado desarticular dos bandas que generaban una gran alarma entre los ciudadanos, especialmente personas mayores y conductores que bajaban la guardia en momentos cotidianos. Las investigaciones continúan abiertas para localizar a posibles cómplices.


