Zaragoza rinde un sentido homenaje a los voluntarios fallecidos el año pasado

Voluntarios
photo_camera En el acto se ha reconocido que los voluntarios son "la cara amable de la ciudad"

Zaragoza ha rendido un sentido homenaje a los cuatro voluntarios municipales fallecidos en el último año en el acto de recuerdo que cada año se celebra en esta fecha en el antiguo cementerio de Torrero. Han asistido también familiares de otros 14 voluntarios fallecidos en años anteriores. El consejero de Participación y Régimen Interior, Alfonso Mendoza, ha presidido la conmemoración, acompañado por un nutrido grupo del cuerpo municipal de Voluntarios por Zaragoza, por la concejala de Educación y Mayores, Paloma Espinosa, y por representantes de los grupos municipales, en un acto cargado de emoción en recuerdo por los que ya no están.

En primer lugar, Mendoza ha saludado a los familiares en la capilla de Yarza, a la entrada del camposanto que ha servido de punto de encuentro para todos los participantes. Desde allí ha salido la ofrenda floral que, en comitiva y flanqueados por los voluntarios, ha recorrido la parte antigua del cementerio hasta llegar a la plaza del Voluntariado, donde ha comenzado el acto dirigido por Conchita Cobos y Gloria Barluenga.

El consejero de Participación, Alfonso Mendoza, ha tenido unas palabras de reconocimiento para los voluntarios que de forma desinteresada y altruista prestaron siempre que pudieron su ayuda a la ciudad. “Quiero mostrar mi agradecimiento, respeto y admiración a toda la labor realizada por todos esos voluntarios que han sido un gran activo para hacer de nuestra ciudad un lugar más humano y más cercano”, ha expresado.

“Ellos han sido, como vosotros sois, la cara amable de la ciudad, colaborando en cualquiera de las acciones en la que se os pedía vuestra presencia, como la Cabalgata de Reyes, actividades deportivas, Ofrenda de Flores, Tragachicos, Parques con Corazón, Casa Amparo y colaboraciones más recientes como Acuario de Zaragoza, Basket Zaragoza y Museos+60”, ha añadido.

Esta celebración se hizo por primera vez en 2013 en el primer aniversario del fallecimiento de Ana Aznar, trabajadora de la Oficina del Voluntariado. Desde entonces, se ha celebrado en memoria de todos los voluntarios, a excepción del 2020 por impedimento de la pandemia.

Tras las palabras del consejero, los asistentes han depositados flores en la escultura de la Paloma, un ramo de claveles por cada uno de los voluntarios fallecidos durante el último año, mientras la conductora del acto leía en alto sus nombres. A continuación, ha leído un texto escrito para este momento por la voluntaria Belén Gonzalvo.

El acto ha estado amenizado por la soprano Vanesa García y el pianista Óscar Carreras, docentes de las enseñanzas artísticas del Servicio de Educación del Ayuntamiento de Zaragoza.