El buen tiempo ha acompañado este viernes en Zaragoza la celebración del fin del Ramadán, con miles de fieles congregados en el parking Sur de la Expo desde primera hora de la mañana. Muchos han llegado con sus alfombras bajo el brazo, algunos incluso con el rezo ya comenzado, en una imagen que se repite cada año y que refleja el peso de la comunidad musulmana en la ciudad.
Según los últimos datos disponibles, Aragón cuenta con más de 70.000 musulmanes, concentrados principalmente en la provincia de Zaragoza, donde residen alrededor de 55.000. En Huesca se superan los 15.000 y en Teruel rondan los 10.000. Una comunidad amplia que este viernes ha celebrado uno de sus días más señalados del calendario. Oficialmente, este año el mes de Ramadán terminó este jueves a partir del atardecer, aunque es durante este viernes, 20 de marzo, cuando se celebra el llamado “Eid al-Fitr”, o fiesta de la ruptura del ayuno, que a su vez marca el inicio del nuevo mes lunar, el “Shawwal”.
Para muchos fieles, esta jornada tiene un significado muy especial, similar al de otras grandes celebraciones religiosas. “Para mí es un día muy significativo porque al igual que la Navidad es importante para los cristianos, pues para los musulmanes el Ramadán es igual de relevante. Es un mes lleno de bendición, de paz para nosotros”, explica Sise Touray, de 29 años, en declaraciones a ARAGÓN DIGITAL.
UNA CELEBRACIÓN DE FE, FAMILIA Y COMUNIDAD
Y es que la dimensión familiar y comunitaria es clave durante estas semanas, especialmente cuando el ayuno se vuelve duro. “Es un mes en el cual te reúnes con toda la familia, con gente que no te has visto durante hace años, con lo cual es muy valioso y muy bonito para nosotros”, añade Sise. En la capital aragonesa, donde muchos han crecido o llevan años residiendo, la convivencia se vive con normalidad. “Para mí está bien visto, es algo bonito, así que para mí está acogido, normal”, señala.
El componente espiritual y solidario también marca este periodo. “Hoy es un día que la verdad que es la recompensa de un sacrificio que tenemos en un mes sagrado”, explica Yassin, uno de los organizadores del evento, quien subraya además la labor social realizada durante estas semanas: “Hemos tenido que darle de comer a muchos sin techo, cuando se va el sol, hacemos comida para un grupo y también para ellos”, detalla Yassin.
Para quienes llevan años en la ciudad, el respeto también es un elemento clave y que se respira en la capital de Aragón. “Aquí nos respetan, nos dejan hacer nuestros temas religiosos, tenemos que compaginar con todos, respetar a los demás y los demás tienen que respetarnos a nosotros”, añade.
Otros fieles destacan también las condiciones de este año, con temperaturas más suaves. El frío y las lluvias registradas este mes pasado en toda España han hecho que el Ramadán sea más llevadero. “Pasamos bien el mes, como no hay calor y aguantamos todo el día sin comer”, explica Nouar Djellou, que lleva dos décadas viviendo en Zaragoza. “Es el mejor año”, añade, recordando que la dureza del ayuno depende mucho de la época del calendario.
La organización del acto también ha contado con la implicación de voluntarios. “Somos dos voluntarias que representamos a la Mezquita de las Fuentes y estamos aquí ayudando a organizar la parte de mujeres”, explican Fatou Camara y Nene Sane. “Aquí nos juntamos todos a rezar y a pasar un buen día”, aseguran con una sonrisa de oreja a oreja. Y es que el sentimiento de comunidad y colectividad ha invadido a los allí presentes en esta mañana de viernes a las puertas de la primavera.

