El Camino del Cid en Aragón: un viaje épico por pueblos medievales, historia y paisajes únicos

El Camino del Cid sigue los pasos de los últimos años de vida de Rodrigo Díaz de Vivar, en una etapa en la que Aragón jugó un gran papel en sus campañas
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photo_camera El legado del Cid Campeador dejó una inspiración sin igual para cientos de guerreros y escritores

Aragón, tierra de contrastes y leyendas, alberga un patrimonio histórico que se despliega a través de sus castillos, pueblos medievales y rutas que narran las gestas de héroes inmortales. Entre estas joyas, destaca la figura de uno de los guerreros más emblemáticos en la historia de España: Rodrigo Díaz de Vivar, conocido popularmente como el Cid Campeador, y un mercenario legendario durante la Reconquista.

Su legado dejó una inspiración sin igual para cientos de guerreros y escritores, pues su vida inspiró el más importante cantar de gesta de la literatura española: el “Cantar de mío Cid”. Este relata la parte final de la vida de Díaz de Vivar, desde que es desterrado en 1081, pasando por sus aventuras en las tierras de Alcarria y su participación en la conquista de Valencia, hasta su muerte en 1099.

La influencia de esta obra literaria ha sido equiparable a la de la propia figura que le da nombre, y esa fuente de inspiración ha conseguido cruzar las fronteras sociales hasta derivar en otro gran homenaje realizado a la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, que también invita a descubrir la riqueza cultural y natural de Aragón. Nos referimos al Camino del Cid, que destaca como un itinerario que, pasando por Castilla y León, Aragón y la Comunidad Valenciana, fusiona historia, literatura y paisajes de ensueño.

Por ello, en homenaje a este legado histórico, cultural y social, en este artículo hablaremos del Camino del Cid.

  1. QUÉ ES EL CAMINO DEL CID
  2. LA INFLUENCIA DE ARAGÓN EN EL ITINERARIO
  3. ACTUALIDAD Y EVOLUCIÓN DEL CAMINO DEL CID

QUÉ ES EL CAMINO DEL CID

Como hemos mencionado anteriormente, el Camino del Cid se inspira en el “Cantar de mío Cid”, el poema épico que narró las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar en la última etapa de su vida, tras ser desterrado por el rey Alfonso VI y emprendiendo un viaje que lo lleva a conquistar Valencia.

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El Camino del Cid se inspira en el “Cantar de mío Cid” y cuenta con once rutas en total

El Camino del Cid es un itinerario turístico cultural, compuesto de once rutas que atraviesan España de noroeste a sudeste (concretamente desde la provincia de Burgos, supuesto lugar de nacimiento de esta figura, hasta Alicante y Castellón, pasando por zonas como Soria, Zaragoza o Teruel) y que sigue las huellas literarias e históricas del Cid. El conjunto cuenta con los lugares, parajes y castillos que aparecen en la obra literaria, pero también recorre algunas ubicaciones que, aunque no figuran en el cantar, sí que están vinculados a la figura histórica del Cid.

De esta manera, a través de 1.400 kilómetros de senderos y 2.000 kilómetros de carreteras, el Camino del Cid se divide en rutas tematizadas de entre 50 y 300 kilómetros unidas entre sí, con las que los más atrevidos y curiosos pueden seguir los pasos que realizó Díaz de Vivar en sus últimos años de vida, habiendo sido una gran parte de estos escenarios y pasos en Aragón.

LA INFLUENCIA DE ARAGÓN EN EL ITINERARIO

En el caso de la comunidad aragonesa, esta juega un papel crucial en el desarrollo de este itinerario, pues el Cid entró por el valle del Jalón, pasando por lugares como Ariza, Cetina, Alhama de Aragón y Ateca, donde se estableció en el cerro de Torrecid, frente a la localidad musulmana de Alcocer.

Asimismo, este vínculo se demuestra a través de varias de las rutas más populares del itinerario, como es el caso de “Las Tres Taifas”. Esta ruta empieza en Ateca (Zaragoza) y termina en Cella (Teruel) y se basa, entre otros aspectos, en las victorias que el Cid realizó al servicio del rey de la Taifa de Zaragoza entre 1081 y 1086.

Otra que también destaca es la ruta del “Anillo de Gallocanta”, que comienza en Daroca (Zaragoza) y termina en Val de San Martín (Zaragoza). Se sabe que el Cid acampó durante varios días en Daroca en 1090, y que allí firmó un acuerdo con el conde catalán Berenguer Ramón II, a quien había derrotado poco antes en el Maestrazgo. Además, el “Cantar de mío Cid”, también se refiere a Daroca como un lugar desde el que Díaz de Vivar estableció varios campamentos desde los que lanzaba sus algaras.

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Aragón forma parte de siete de las once rutas del itinerario, a través de municipios clave como Daroca

Mientras que el recorrido de “Las Tres Taifas” supone un total de 297 kilómetros aproximadamente, y requiere de tres o cuatro días de trayecto para poder visitar todas las ubicaciones con tranquilidad, el segundo cuenta con 78 kilómetros y puede realizarse perfectamente en un solo día para contemplar la majestuosidad de monumentos como las murallas de Daroca o las llanuras de Gallocanta. Por lo que esta es una oportunidad magistral para contemplar de primera mano el legado que el Cid dejó en Aragón.

Entre otras rutas del itinerario que pasen por Aragón, también figuran “Tierras de Frontera", que finaliza en Calatayud; “La Conquista de Valencia”, que comienza en Cella (Teruel) o los anillos de Morella, Maestrazgo y Montalbán, que también pasan por el territorio turolense, concretamente a través de territorios como Albarracín o Peracense, lugares de descanso del Cid y que cuentan con majestuosos castillos. En resumen, de las once rutas en total de las que se compone el itinerario, Aragón cuenta con presencia en siete de ellas, más de la mitad.

ACTUALIDAD Y EVOLUCIÓN DEL CAMINO DEL CID

A lo largo de los años, la Ruta del Cid ha evolucionado para adaptarse a las necesidades de los viajeros modernos. Actualmente, es un itinerario turístico-cultural que se puede recorrer a pie, en bicicleta, en coche/moto o en ciclomotor, gracias a su homologación como Sendero de Gran Recorrido (GR-160).

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Las rutas aragonesas contienen una de las famosas estatuas del Cid, localizada en El Poyo del Cid, en Teruel. Foto: Camino del Cid

Además, junto al entramado que supone el propio recorrido y sus monumentos, también destacan algunas curiosidades destinadas a engrandecer la figura de Rodrigo Díaz de Vivar. La principal es que, a lo largo del itinerario, hay varias estatuas dedicadas al Cid. Algunas de las más destacadas son la localizada en Burgos, que marca el inicio del itinerario, la de Mecerreyes (Burgos), que representa al Cid con un escudo que contiene versos del “Cantar de mío Cid”; la de Valencia, que fue realizada en conmemoración de la conquista de la ciudad por Díaz de Vivar, o la de El Poyo del Cid (Teruel), que contiene los primeros versos escritos que se refieren a la localidad aragonesa. 

En conclusión, recorrer el Camino del Cid, ya sea en general o pasando por Aragón en alguna de las siete rutas mencionadas, es sumergirse en una epopeya que combina historia, literatura y naturaleza. Cada etapa ofrece la oportunidad de descubrir castillos imponentes, pueblos con encanto y paisajes que han sido testigos de las gestas de uno de los héroes más emblemáticos de España. ¿Estás listo para seguir los pasos del Cid Campeador? Pues no te lo pienses más, planifica tu aventura y pon rumbo.