El legado templario más impresionante de Aragón está en este castillo de Huesca

En el vasto patrimonio aragonés, los castillos son un testimonio silencioso de siglos de historia, guerras y leyendas
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photo_camera El Castillo de Monzón fue declarado Monumento Nacional en 1949

En el vasto patrimonio aragonés, los castillos son un testimonio silencioso de siglos de historia, guerras y leyendas. Desde fortalezas en lo alto de abruptas rocas hasta recintos amurallados que dominan valles y pueblos, estas construcciones ofrecen una ventana al pasado medieval de Aragón. Y aunque algunos de los castillos más figurativos se encuentran en Teruel, como es el caso del castillo de Mora de Rubielos (el más grande de Aragón) o el castillo de Alcañiz (actualmente un Parador Nacional de Turismo), esta vez viramos hacia una dirección distinta, hacia Huesca.

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El Castillo de Monzón ha sido escenario de batallas, refugio de órdenes militares y escuela de caballeros. Foto: Turismo de Aragón

Y es que otro de los castillos más imponentes y cargados de simbolismo es el Castillo de Monzón, una obra que ha sido escenario de batallas, refugio de órdenes militares y escuela de caballeros. Situado estratégicamente sobre un cerro que domina el valle del Cinca, el Castillo de Monzón no solo destaca por su imponente silueta, sino también por su legado templario.

Un legado que, aunque quedó atrás, todavía se conserva a través de sus muros y sus bienes, que permiten sumergirse en un viaje al pasado. Exploremos, pues, la historia de esta joya templaria.

  1. ORIGEN DEL CASTILLO DE MONZÓN
  2. EL PASADO TEMPLARIO DE MONZÓN
  3. UN DISEÑO SOBRIO Y EFICAZ
  4. PRECIOS Y HORARIOS DEL CASTILLO DE MONZÓN
  5. CÓMO LLEGAR A MONZÓN

ORIGEN DEL CASTILLO DE MONZÓN

Los orígenes del castillo se remontan al siglo IX, cuando los musulmanes construyeron una fortaleza defensiva sobre el cerro y el asentamiento que poseían en Monzón. En los registros históricos, el Castillo de Monzón fue una fortaleza conflictiva, que contó con Ismail Banu Qasi de Zaragoza como prisionero en el año 872, fue ocupada por el Cid en 1083 y fue conquistada por Sancho Ramírez y su hijo Pedro en 1089. Al poco tiempo, se fundaría el Reino de Monzón con el castillo como su sede, y Pedro heredaría la corona de su padre para convertirse en Pedro I.

Al mismo tiempo, en esta época comenzaría la transformación del castillo en una pieza clave del sistema defensivo aragonés frente al Al-Ándalus. Gracias a esta maniobra, el Castillo de Monzón se convirtió en uno de los bastiones más importantes del Alto Aragón.

Asimismo, a lo largo del siglo XII, la fortaleza fue reforzada y ampliada una vez más, adaptándose a las nuevas necesidades militares y políticas. Su ubicación privilegiada permitía controlar las rutas hacia el sur y servía también de refugio para tropas y autoridades. Y gracias a su importancia estratégica y a sus reformas en los últimos dos siglos, la fortaleza atrajo la atención de la Orden del Temple, quienes recibieron el castillo en el año 1143, iniciando así su etapa más legendaria.

EL PASADO TEMPLARIO DE MONZÓN

Con la llegada de los templarios, el Castillo de Monzón volvió a experimentar una transformación tanto en su estructura como en su función. Se convirtió en castillo conventual, es decir, no solo defensivo, sino también en un lugar de formación y vida religiosa. Aquí fue educado el infante Jaime I el Conquistador, bajo la tutela del maestre templario Guillem de Montrodón, tras la muerte de su padre Pedro II en la batalla de Muret.

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Con la llegada de los templarios, el Castillo de Monzón volvió a experimentar una transformación tanto en su estructura como en su función

Este vínculo con el futuro rey dio aún más peso a la leyenda que envuelve al castillo. Y es que se dice que los templarios escondieron aquí parte de su tesoro, aunque nunca se ha encontrado. También se cuenta que, durante el asedio de 1309, cuando el Temple fue disuelto, los defensores resistieron durante meses gracias a pasadizos secretos y a una resistencia casi sobrehumana, aumentando el halo místico del lugar.

UN DISEÑO SOBRIO Y EFICAZ

El diseño arquitectónico del Castillo de Monzón refleja la evolución de la ingeniería militar medieval a la par que una combinación de distintos antecedentes culturales. Al ser un baluarte de origen islámico, sus primeras fases presentan torres cuadradas y muros de tapial. Sin embargo, con los cristianos y, más tarde, los templarios, se introdujeron mejoras como torres semicirculares, bóvedas de cañón, aljibes, caballerizas y un sistema defensivo en terrazas.

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En el Castillo de Monzón también se organizan actividades teatralizadas, visitas nocturnas y eventos durante todo el año

El conjunto está dividido en tres grandes recintos: el castillo superior o zona noble, con la torre del homenaje y estancias principales; el recinto medio, con la iglesia románica y estructuras defensivas; y la zona inferior, con caballerizas y almacenes. Todo el conjunto se adapta perfectamente a la forma del cerro, creando una fortaleza prácticamente inexpugnable para su época.

De hecho, tanto su belleza arquitectónica como el legado multicultural que posee, sumado a su papel clave en la historia del Reino de Aragón, permitieron que el Castillo de Monzón fuera declarado Monumento Nacional en 1949. En la actualidad, sus muros restaurados y bien conservados están abiertos al público y permiten a sus visitantes sumergirse en un viaje al pasado entre almenas, pasadizos y leyendas.

PRECIOS Y HORARIOS DEL CASTILLO DE MONZÓN

El Castillo de Monzón puede visitarse todo el año, con horarios que varían según la temporada. Generalmente cuenta con este horario de apertura, aunque recomendamos realizar una consulta en la página web del Ayuntamiento de Monzón para confirmar los horarios, ya que pueden estar sujetos a cambio:

Horario especial (del 16 de marzo hasta el 30 de abril)

• De miércoles a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas; martes de 16.00 a 19.00 horas

Horario de verano (del 1 de mayo hasta el 15 de octubre)

• De miércoles a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 19.30 horas; martes de 16.00 a 19.30 horas (hasta agosto)

• En agosto, abierto todos los días, de lunes a domingo en el mismo horario

Horario de invierno (del 16 de octubre hasta el 15 de marzo)

• De miércoles a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 17.30 horas; martes de 15.00 a 17.30 horas

En el caso de los precios, la entrada general cuesta 3,5 euros, con descuentos de un euro para jubilados, parados, familias numerosas, estudiantes universitarios menores de 25, personas con discapacidad de hasta un 49% y grupos a partir de 15 personas. En el caso de niños de hasta 8 años incluidos, y personas con discapacidad superior al 50%, la entrada es gratuita.

También se pueden realizar visitas guiadas, que se tienen que reservar previamente y para grupos de, mínimo, 25 personas. La tasa de cada visita guiada es de 30 euros. Las visitas guiadas son una excelente opción para comprender mejor la historia del castillo, y también se organizan actividades teatralizadas, visitas nocturnas y eventos durante todo el año. En su centro de interpretación se exponen objetos, maquetas y recursos audiovisuales que ayudan a contextualizar su importancia histórica.

CÓMO LLEGAR A MONZÓN

Si tanto la historia como las leyendas del castillo te han cautivado por completo, entonces no dudes en acudir a Monzón para sumergirte en el pasado templario de su fortaleza.

Por ello, para que puedas planificar tu viaje de la mejor manera posible, sobre todo si vas a acudir con un grupo considerable, te mostramos las rutas más sencillas que puedes seguir hasta el pueblo desde las tres principales ciudades aragonesas.

Desde Huesca

En el caso de la capital oscense, puedes realizar tres rutas distintas:

• Puedes utilizar un vehículo tipo turismo o motocicleta para recorrer la A-22 y llegar a Monzón en una hora aproximada.

• Puedes abordar un bus de Grupo Avanza desde la Estación de Autobuses de Huesca y llegar al pueblo en una hora y cuarto aproximadamente.

• O puedes abordar un tren de Renfe desde la Estación de Huesca para llegar a Monzón en una hora y veinte minutos aproximados.

Desde Zaragoza

Si pretendes acudir a Monzón desde Zaragoza, puedes optar también por tres opciones:

• Optar por un turismo o motocicleta para recorrer la A-23 y la A-22 y llegar a Monzón en una hora y media, aproximadamente.

• Abordar un bus de Grupo Avanza en la Estación Central de Autobuses para desembarcar en Monzón, aproximadamente, en una hora y cuarenta minutos.

• Utilizar un tren de Renfe para llegar al pueblo en una hora y veinte minutos de forma aproximada.

Desde Teruel

Finalmente, en el caso de Teruel, recomendamos ceñirse a la opción de utilizar un vehículo turismo o motocicleta (en el caso de que pretendes acudir en un grupo grande, organizaros apropiadamente para llegar de una forma efectiva).

Esto se debe a que la distancia es la más larga y exhaustiva de estas rutas, por lo que recomendamos únicamente esta opción al ser más accesible y rápida. Para ello, tendrás que recorrer la A-23 hasta Zaragoza y después la A-22 hasta Monzón, en un recorrido que ocupará unas tres horas aproximadas.

Visitar el Castillo de Monzón es adentrarse en la historia viva de Aragón. Sus muros narran el paso de culturas, reyes y caballeros templarios; y su silueta, visible desde kilómetros, sigue recordando que hubo un tiempo en que estas piedras decidían el destino de un reino. Esa época ya pasó, pero hasta día de hoy su legado sigue despertando la imaginación de quienes se atreven a cruzar sus puertas. ¡Atrévete a descubrir el legado del Castillo de Monzón!