Viajar por Aragón siempre depara sorpresas, pero pocas tan impactantes como toparse con un pueblo que esconde un agujero natural de más de veinte metros de profundidad. No se trata de algo común en la comarca de Tarazona y el Moncayo, donde predominan los paisajes secos, y por eso este rincón se convierte en una experiencia única para quienes buscan lugares diferentes y llenos de misterio.
Ese lugar es Grisel, un pequeño municipio zaragozano que guarda el enigmático Pozo de los Aines, una dolina cubierta por una vegetación húmeda que crea un microclima especial que rara vez supera los 10 grados. Además de su espectacularidad natural, este enclave ha alimentado grandes y curiosas leyendas.
Pero Grisel ofrece mucho más, el Castillo de Grisel, restaurado y convertido en un hotel con encanto, invita a sumergirse en la historia medieval de la zona, mientras que el mirador de La Diezma regala una panorámica única sobre el Moncayo, Tarazona y el Valle del Queiles, perfecta para contemplar el atardecer.
- POZO DE LOS AINES, UN POZO QUE ESCONDE IMPACTANTES LEYENDAS
- QUÉ VER Y QUÉ HACER EN GRISEL
- CÓMO LLEGAR A GRISEL
POZO DE LOS AINES, UN POZO QUE ESCONDE IMPACTANTES LEYENDAS
El Pozo de los Aines Se trata de una enorme dolina de más de veinte metros de profundidad, cubierta por una sorprendente vegetación húmeda en contraste con el paisaje seco que la rodea. Para los más aventureros, el descenso solo es posible con cuerda, lo que aumenta aún más el atractivo del lugar, además de su microclima que no supera los 10ºC.
Si algo ha dado fama al Pozo de los Aines son sus leyendas. La más popular cuenta que, hacia 1535, un rico moro llamado Hamet-Ben-Larbi fue tragado por la tierra junto a su trillo y sus caballerías como castigo divino por trabajar en un día festivo. Desde entonces, se han tejido historias sobre ermitaños que habitaron sus cuevas, pasadizos secretos hacia el castillo o incluso inspiraciones literarias.
QUÉ VER Y QUÉ HACER EN GRISEL
Además de visitar el Pozo de los Aines, conocer el resto de enclaves y rincones que esconde Grisel es obligatorio.
Castillo de Grisel
El Castillo de Grisel es una fortaleza gótica del siglo XIV que, tras más de tres décadas de restauración, abrió sus puertas al público en 2014 convertido en un hotel con encanto. Sus habitaciones están decoradas con motivos literarios y ofrece espacios para eventos, bodas, cenas medievales y encuentros culturales.
Su historia se remonta a la Edad Media, cuando formaba parte de la línea defensiva entre Castilla y Aragón. Pasó por nobles como Lope Ferrenh de Luna o Hugo de Cardona hasta llegar al Cabildo de Tarazona, que le dio su configuración actual con murallas, almenados y torreones. Hoy conserva la puerta apuntada, los matacanes y los adarves perimetrales, además de la capilla gótica y varios elementos originales de los siglos XIV y XVI. Un lugar donde la historia convive con la modernidad y la cultura, ya que en su interior se celebran conciertos, exposiciones y certámenes literarios.
Ruta al mirador de La Diezma
Otro de los planes imprescindibles en Grisel y el Moncayo es subir al mirador de La Diezma, un balcón natural perfecto para disfrutar de la puesta de sol. En primavera, los campos verdes contrastan con las últimas nieves del Moncayo y ofrecen una panorámica única de la comarca.
La Diezma es un mirador a dos caras: hacia el sur se aprecia la imponente silueta del Moncayo y sus pueblos, mientras que hacia el norte la vista se abre a Tarazona y al Valle del Queiles, alcanzando en días claros la ciudad de Tudela. El acceso es sencillo gracias a la pista asfaltada que parte de Grisel, o bien desde la carretera de La Valluenga, con un desvío señalizado entre Lituénigo y San Martín de la Virgen del Moncayo.
CÓMO LLEGAR A GRISEL
Desde Zaragoza
La distancia por carretera hasta Grisel es de 89 km, con una duración aproximada de 1 hora y 7 minutos en coche.
Desde Huesca
El trayecto en coche abarca unos 157 km y toma alrededor de 1 hora y 49 minutos.
Desde Teruel
La distancia estimada es de 219 km, con un tiempo de viaje aproximado de 2 horas y 25 minutos en coche.

