Personas con discapacidad

Personas con discapacidad exigen accesibilidad en el transporte: “No funcionaban las rampas de 4 autobuses seguidos”

Cocemfe ha reivindicado este martes que la igualdad en el acceso al transporte público sea una realidad para todas las personas
Cocemfe Aragón reivindica que la igualdad en el acceso al transporte público sea una realidad para todas las personas

“Ha habido veces que me han dejado en la calle hasta cuatro autobuses seguidos porque no les funcionaban las rampas”. Este es el día a día de Tania Morales, usuaria (en silla de ruedas) del autobús urbano. Con razón, expresa que lo “más importante son las rampas y no las revisan diariamente”. Aunque esta no es la única situación complicada que le ha tocado vivir en el transporte público, pues cuenta que es habitual que en el tranvía las personas ocupen el espacio reservado para sillas de ruedas y no la dejen pasar.

Como en la situación de Morales, se encuentran miles de personas más que sufren por la falta de accesibilidad presente en el transporte público. Por esto, la Confederación Coordinadora de Entidades de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) ha reivindicado este martes que la igualdad en el acceso al transporte público sea una realidad para todas las personas. Lo ha hecho en el marco de la presentación de su nueva campaña “Teletransporte contra la discriminación”.

“Exigimos que, como el teletransporte no existe todavía, hace falta que el transporte sea accesible”, manifiesta la presidenta de Cocemfe Aragón, Marta Valencia, haciendo referencia al lema de la campaña “Hasta que el teletransporte sea viable, al menos que los transportes habituales cumplan las leyes de accesibilidad”. En este sentido, buscan crear consciencia y exigen que la Ley de Accesibilidad Universal del Transporte de 2007 se cumpla “plenamente” tanto en autobuses urbanos, interurbanos, taxis, trenes y aviones.

En algunos municipios los autobuses no son accesibles o no tienen taxis adaptados

La presidenta de Cocemfe explica que hay estaciones de tren que no son accesibles y algunas tienen muchas escaleras. El servicio de asistencia de Adif está presente en las grandes estaciones, pero no existe en las pequeñas como en Caspe o Monzón. Además, en algunos municipios los autobuses no son accesibles o no tienen taxis adaptados. En el caso de autobuses de Huesca a Zaragoza, “hay que pedirlos con 48 horas de antelación, lo cual limita mucho y solo suele haber una plaza accesible, así que si quieren acceder varios usuarios en silla de ruedas o scooter, hay más dificultades”. “Muchas veces tengo que tirar del coche privado, pero hay muchas personas que no pueden hacer uso de él”, asegura.

En los aviones la situación no es diferente, pues presentan también diversas dificultades a los usuarios en sillas de ruedas, tanto para subir al mismo como incluso en el desembarque. “A veces no cuidan bien las sillas de ruedas y las rompen”, se queja Valencia.

La carencia de accesibilidad no es el único problema. Existe también una falta de concienciación y sensibilización en la sociedad. “Intentas pedir ayuda... hay gente que te entiende, gente que no, gente que le molesta la silla de ruedas como si estuvieras quitándoles el sitio sabiendo que está marcado, que tienes una zona para silla de ruedas”, cuenta Morales. Así, esta campaña busca, asimismo, dar visibilidad a este colectivo y las dificultades de su día a día.