Colapsa un bus urbano por sacar la rampa de accesibilidad: "Tengo que ir hasta Torrero en silla"

Una usuaria del bus urbano de Zaragoza asegura que los fallos en las rampas son habituales
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photo_camera El bus ha dejado de funcionar en la parada de la plaza del Pilar

Pasaban unos minutos de las nueve de la mañana cuando Carmen (nombre inventado) ha salido de casa para coger la línea 39 del bus urbano de Zaragoza. Es uno de sus recorridos más habituales. Sin embargo, no siempre puede realizarlo. Este viernes, por ejemplo, no ha sido posible. Al intentar sacar la rampa de accesibilidad, el autobús al que iba a subir ha colapsado en plena plaza del Pilar. De hecho, ni la rampa ha salido, ni el resto de usuarios han podido continuar su trayecto porque se ha notificado un aviso de avería.

Puede parecer un hecho anecdótico, pero no lo es. "Muchos días tengo que ir en silla. Haciendo kilómetros. A veces también, cuando me canso de esperar, cojo el tranvía y hago transbordo con otro bus. Confiando, claro, que en ese funcione la rampa", asegura. Lo cierto es que, cuando Carmen no ha podido subir al primer vehículo, ha esperado a otros dos. En uno de ellos, otro de la línea 39, el conductor le ha dicho "no funciona, espera al siguiente que viene ya mismo". A lo que ella, ha reprochado, "eso ha dicho el anterior".

La historia de Carmen es también la de otros usuarios con discapacidad física. Reconocen que con la llegada del bus eléctrico, el verde como lo denominan coloquialmente, estos problemas habían desaparecido. No obstante, de un tiempo para aquí, "tanto los rojos como algunos verdes están fallando".

MEJORA DE LA FLOTA DE AUTOBUSES

"Las personas con movilidad reducida son usuarias de pleno derecho de este servicio y, por tanto, es fundamental el adecuado mantenimiento de las rampas desplegables de los autobuses urbanos de Zaragoza. Aunque la renovación de la flota de autobuses debería ayudar a que estas incidencias se vayan reduciendo, lo cierto es que en bastantes ocasiones no funcionan como deberían y sigue habiendo bastantes casos de personas perjudicadas. Necesitamos que se ponga solución a algo que viene ocurriendo desde hace muchos años", reconoce la presidenta de la Fundación DFA, Marta Valencia.

De igual forma, asegura Valencia, lo que también se percibe es que la ciudadanía "ha interiorizado que este servicio también es para las personas con movilidad reducida y se nota que los usuarios y las usuarias están mucho más sensibilizados cuando se da una situación de este tipo".