Muchos de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) rechazan los alimentos debido a su textura o color, algo que le impide a las familias poder alimentarles de manera óptima, provocando así un problema de alimentación. De hecho, sus adultos responsables tienden a “buscarse la vida” para poder “solucionar este problema que les genera tanto estrés”, ya que, según ha asegurado la coordinadora de a·Autismo, Paula Rodríguez, "todos queremos que nuestros hijos estén sanos”.
Esta es una de las conclusiones que a·Autismo de Atades y Fundación Alícia, con la financiación de la Fundación Solidaridad Carrefour, han discurrido tras realizar el “Estudio comparativo sobre selectividad alimentaria en grupos de niños y niñas con Trastorno del Espectro del Autismo y desarrollo típico”, que tenía como objetivo averiguar qué alimentos les genera rechazo a los niños con autismo para saber cómo solucionarlo. Un estudio que, según ha asegurado la consejera de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón, Carmen Susín, “es muy importante para garantizar la buena alimentación de los niños con TEA, de muchos niños con discapacidad intelectual que también tienen barreras de cara a la alimentación y también para el resto de la población que tenga problemas alimenticios”.
En total, han sido 33 familias (16 niños con autismo y 17 con desarrollo típico) las que han sido encuestadas sobre la “intensidad” y “tipología” de las conductas de los niños durante las diferentes comidas. De esta forma, han podido investigar el comportamiento de estos niños, el rechazo o aceptación de los alimentos y su hábito de consumo de los diferentes grupos de alimentos.
Así, han concluido también que en el estudio no han detectado que, de forma general, los diferentes grupos hayan tenido en cuenta el color, olor o sabor a la hora de elegir los alimentos. No obstante, han recalcado que sí han observado que los niños TEA tienen una menor aceptación general a los alimentos. Por ello, la consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, ha asegurado la importancia de realizar estudios como este, ya que “en torno al 40% de los niños tiene obesidad, por ello, es importante cuidar la alimentación teniendo en cuenta cómo son los niños”.

