La Justicia de Aragón escucha las reivindicaciones de un grupo de mujeres vulnerables en este 8M
Comienzan los actos con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Desde bien temprano de la mañana de este viernes 8 de marzo, la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno, ha recibido en la sede de su institución a un colectivo de mujeres vulnerables, unas mujeres “luchadoras y fuertes”, para conocer su historia y poder adoptar las medidas necesarias.
La Justicia de Aragón, Concepción Gimeno, ha abierto este 8 de marzo las puertas del Justicia a un colectivo de mujeres vulnerables, que han pasado por momentos difíciles y que ahora representan a asociaciones o fundaciones. Ellas “han cogido el testigo para ayudar a las demás”, expresaba Gimeno. Este bonito y cariñoso encuentro busca “tener contacto con ellas, conocer la realidad, saber lo que han sufrido y después, ver cuáles son sus reivindicaciones, en qué podemos mejorar y hacer un documento real para adoptar medidas”, declaraba la Justicia.
La labor que persigue El Justicia es, en primer lugar, dar visibilidad y concienciar a la sociedad de estas situaciones, de que hay muchas mujeres que sufren problemas de salud mental a raíz de los momentos delicados. “Queremos visibilizar e intentar que todos nos concienciemos de que hay personas que viven con esto todos los días”, insiste Gimeno, que entiende que cuando la sociedad se de cuenta, los mecanismos empezarán a “avanzar”.
Además, confesaba que no sería el único encuentro, sino el primero de muchos otros y alude que están “para tenderles la mano hasta el final”. “El día que no podamos hacerlo, o que no sirvamos para esto, nos tendremos que plantear si podemos seguir aquí”, concluye Concepción.
VISITA A CASA ABIERTA
Más tarde, todas ellas acudirán a la casa de acogida “Casa Abierta”. Este lugar acoge a personas en situaciones de vulnerabilidad extrema, entre ellas, mujeres. Tal y como señala la Justicia, son apoyadas por la Parroquia del Carmen y cuentan con la ayuda el Ayuntamiento de Zaragoza y del Gobierno de Aragón, quienes ponen a su disposición la comida y limpieza, y a una trabajadora social. Por último, apunta a que es un contacto “necesario” para su labor.