Una familia de Zaragoza en Dubái tras la ofensiva contra Irán: “Explosiones se escuchan casi todos los días”

David Gracia, de vacaciones con su mujer y sus dos hijos en Dubái, relata cómo viven la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos mientras esperan poder regresar a España
David Gracia, su mujer Pilar Henrique, con sus hijos durante sus vacaciones en Dubái, las cuales se han visto modificadas por la guerra en Oriente. Foto: AP
photo_camera David Gracia, su mujer Pilar Henrique, con sus hijos durante sus vacaciones en Dubái, las cuales se han visto modificadas por la guerra en Oriente. Foto: AP

Las sirenas antiaéreas sonaron apenas unas horas después de aterrizar. Lo que para David Gracia, su mujer Pilar Henrique y sus dos hijos de 6 y 10 años iba a ser un viaje familiar en Dubái se ha convertido de repente en unas vacaciones marcadas por la realidad que se vive ahora en Oriente Próximo. El conflicto estalló el sábado 28 de febrero, un día después de su llegada, tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, que acabó con la vida del líder supremo Alí Jameneí y parte de su cúpula.

“Llegamos el viernes de madrugada y todo empezó al día siguiente por la tarde”, explica David en una conversación con ARAGÓN DIGITAL. Aquella primera noche fue la más inquietante. “Al principio un poco asustado, sobre todo el primer día. Vienes a un país que no conoces, suenan las alarmas y tienes que bajar al hall del hotel”, explica. En ese momento, los turistas se agrupan en las zonas comunes mientras se activan los protocolos de seguridad.

Desde entonces, el conflicto se ha intensificado en la región. Este viernes el presidente estadounidense Donald Trump ha asegurado que no habrá acuerdo con Irán “a menos que se rindan incondicionalmente”, mientras Israel continúa bombardeando objetivos en Teherán y el sur de Líbano. En la capital iraní se han registrado nuevas explosiones tras los ataques aéreos de esta madrugada, en una guerra que ha dejado ya cientos de víctimas y mantiene en alerta a gran parte de Oriente Próximo.

"TIENES MIEDO E INCERTIDUMBRE"

A más de mil kilómetros del frente directo, en Dubái la vida continúa con una mezcla de normalidad y vigilancia. Sin embargo, el eco de la guerra resuena con frecuencia. “Explosiones sí se escuchan prácticamente todos los días, sobre todo por la noche. Son interceptaciones de misiles o drones”, explica David. El sistema defensivo de Emiratos intercepta la mayoría de los proyectiles antes de que puedan alcanzar zonas urbanas.

Pese a todo, asegura que la población transmite calma. “Aquí la gente la ves muy tranquila. Si los vieras correr te asustarías más, pero los residentes están muy calmados y eso también te transmite tranquilidad”, señala. Esa sensación de seguridad es algo que, según cuenta, también le han transmitido otros españoles residentes en la ciudad con los que mantienen contacto.

El mayor temor de la familia no ha sido tanto la seguridad inmediata como la incertidumbre sobre el regreso. Su vuelo con Emirates está previsto para este domingo, 8 de marzo, desde Dubái a Barcelona. “No nos lo han cancelado, pero hasta el último día no te fías mucho. Hay gente en los chats a la que se lo han cancelado varias veces”, explica. De momento, el suyo sigue en pie, aunque como bien explica, los chats de WhatsApp de residentes y turistas españoles en la ciudad sirven de última hora para aquellos que se encuentran en la misma situación que David y su familia.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español también se ha puesto en contacto con ellos para conocer su situación. “Nos llamaron un par de veces para preguntar qué tal estábamos. Les dijimos que estábamos con dos niños pequeños y que por las noches se asustan un poco”, relata. Las evacuaciones organizadas por España han priorizado a personas con problemas de salud o situaciones especialmente vulnerables. El último vuelo de evacuación ha llegado este mismo viernes a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) con 237 españoles a bordo procedentes de Omán.

Mientras tanto, la familia intenta mantener cierta normalidad dentro de unas vacaciones que no han podido desarrollarse como esperaban. “Habíamos reservado excursiones para Abu Dhabi y el desierto, pero al final solo pudimos hacer la de Dubái”, cuenta. Aun así, David insiste en que se sienten relativamente seguros: “Es un país muy preparado. La capacidad que tienen para interceptar misiles y drones es impresionante”.

A la espera de que el vuelo del domingo se mantenga, David resume estos días con una mezcla de prudencia y esperanza. “Lo que tienes es incertidumbre. No sabes si esta noche puede haber otro ataque y vuelven a cerrar el espacio aéreo”, reconoce. Si todo sigue según lo previsto, el lunes sus hijos volverán al colegio en Zaragoza y estas vacaciones quedarán como una historia que, durante unos días, les puso frente a uno de los conflictos armados más graves del momento.