El Ejército conmemora con una exposición los 150 años del ingreso en el cuerpo de Ramón y Cajal

Se cumplen 150 años de su entrada en el ejército
photo_camera Se cumplen 150 años de su entrada en el ejército

Antes de desarrollar la carrera por la que todavía se le recuerda hoy en día, Santiago Ramón y Cajal ingresó en el ejército y participó durante dos años. Lo hizo durante la guerra de Cuba, hace ahora 150 años, como médico. Ahora, una exposición en el Palacio de Capitanía de Zaragoza organizada por el Ejército de Tierra, y más concretamente la Agrupación de Sanidad 1, con sede en Madrid y la capital aragonesa.

La muestra, que se podrá visitar hasta el día 24 de este mes (lunes a viernes, de 17.00 a 20.00 horas, y sábado y domingo también por la mañana, de 11.00 a 14.00), hace un recorrido tanto por la breve experiencia de Ramón y Cajal, interrumpida cuando contrajo paludismo, como por los avances en la medicina militar a través de instrumental, cartelería y el repaso a la vida de sus propios protagonistas.

Una modalidad que sigue presente en la actualidad. Para muestra, el propio Hospital Militar de la capital aragonesa, uno de los dos de este tipo en el territorio español junto con Gómez Ulla de Madrid, y las misiones en distintos países durante las últimas décadas. Para muestra, el coronel médico de la mencionada unidad, Blas Vita, pone como ejemplo “Bosnia, Albania, Kosovo, el terremoto de Pakistán o la invasión rusa de Ucrania”.

Por el momento, ha explicado que no se han desplazado médicos hasta Marrakech, pero no se descarta en un futuro, cuando hayan terminado las primeras labores de búsqueda. “Tenemos personal en Mali, Líbano, la Operación Atalanta en aguas del Océano Índico”, ha comentado Vita. En total, “más de 20” en curso. De vuelta a la exposición, Vita considera que Ramón y Cajal dejó un paso “corto pero intenso” por el cuerpo. “En sus memorias, siempre habló muy bien de su vinculación y el servicio que había prestado”, ha añadido.

En este sentido, el coronel médico Luis Alfonso Arcarazo ha explicado cómo el ilustre médico acabó en Cuba. Tras recibir la carta del servicio militar obligatorio una vez finalizó la carrera, prefirió no entrar como soldado raso, sino que opositó para contar con una plaza de medicina: “Él prefiere servir como médico militar que como soldado en un cuartel”.