Cuando bajan las temperaturas y el cierzo vuelve a hacerse notar en Zaragoza, hay planes que nunca fallan. Uno de ellos es entrar en calor con una taza de chocolate espeso y unos churros recién hechos, un clásico que se repite cada invierno en la ciudad. La capital cuenta con churrerías históricas, locales de barrio y propuestas más innovadoras donde darse este capricho sin remordimientos. Estas son siete direcciones imprescindibles para disfrutar del mejor chocolate con churros y combatir el frío como manda la tradición.
LA FAMA
La fama le precede, por eso su nombre le viene como anillo al dedo. Muy pocos son los zaragozanos que no conocen todavía esta churrería de la calle Prudencio, próxima a la calle Alfonso y la Plaza del Pilar. Y también son pocos los días en los que no se forma una larga fila a sus puertas, por todos los que acuden allí a degustar su tradicional chocolate con churros o deciden comprarlo para llevar.
Se trata de un local muy pequeño, un sitio de toda la vida que ya se ha ganado el corazón -y el estómago- de maños y turistas, que tampoco pueden resistirse a sus porras y buñuelos.
LALMOLDA
Otra de las chocolaterías más tradicionales de la ciudad se encuentra en pleno Tubo de Zaragoza, en la calle de Casto Méndez Núñez. A su cargo están la tercera y cuarta generación de la familia Lalmolda, que cien años elaborando dulces irresistibles. Se trata de un local idóneo para desayunar cualquier mañana de otoño o tomar una buena merienda en los meses más fríos del año.
Los churros son solo una de sus múltiples especialidades, entre las que se encuentran también los croissants. Justo en frente de esta chocolatería está la pastelería del mismo nombre, un pequeño paraíso para los amantes del dulce donde se ubica el obrador en el que la familia zaragozana prepara toda su oferta de productos.
SATUR
En la avenida de San José está la churrería-chocolatería Satur, un sencillo local que lleva desde 1977 endulzando la vida de los vecinos de San José. En su propio obrador elaboran con cariño churros y porras, los acompañantes perfectos para sus cafés y sus chocolates calientes.
Un clásico de Zaragoza con el que los más madrugadores pueden escapar del frío cualquier mañana de invierno, aprovechando que cada día abre sus puertas a las 6.00 horas. Y este 2025, tras varios meses de obras, Satur ha reabierto completamente renovado: un local más luminoso, espacioso y acogedor, que conserva el encanto de siempre pero con una imagen más moderna y cálida.
El cambio no se queda solo en lo estético. Además de su nueva identidad visual la churrería ha estrenado también página web y servicio de pedidos online, acercando su tradición a los nuevos tiempos. Pese a los cambios, su filosofía sigue siendo la misma: ofrecer un chocolate espeso, unos churros recién hechos y un trato de toda la vida, como el de aquel pequeño negocio que lleva casi medio siglo siendo punto de encuentro en el barrio de San José.
LOS ÁNGELES
En la calle de Salvador Minguijón está la churrería Los Ángeles, un pequeño negocio de barrio en el que se sirven churros, porras, chocolates y cafés a precios muy económicos. Se trata de un clásico de Las Fuentes considerado por muchos la mejor churrería de Zaragoza, no solo por la calidad de sus productos sino también por la amabilidad de su personal.
Los churros y el chocolate, de textura muy lograda, no son los únicos dulces de esta pequeña empresa que gozan de buena reputación, entre los que destacan también sus rosquillas. Como la chocolatería Satur, abre alrededor de las 6.00 horas, cuando todavía no están puestas las calles.
ULZAMA
Los más golosos pueden acercarse a Ulzama, una chocolatería en la calle Fueros de Aragón en la que se sirven, además de los churros más tradicionales, diferentes variedades, todas ellas artesanales.
Con cobertura de canela o bien de chocolate blanco, pasando por los churros cubiertos de chocolate negro con almendras: una enorme variedad de sabores capaz de satisfacer cualquier paladar. Además, para completar su oferta, sirven un chocolate espeso y de intenso sabor ideal para entrar el calor esos días en los que el cierzo refresca más de la cuenta.
CHURRÍSIMO
Los “churrolazos”, como su nombre indica, son churros grandes en forma de lazo, pero nada tienen que ver a los que estamos acostumbrados. Están recubiertos del chocolate o del dulce que escojas como oreo, lotus, kinder bueno, choco crunch o caramel tofi y se pueden acompañar de un chocolate caliente negro, blanco, de nutella o, incluso, de dulce de leche. Si esto no es suficiente azúcar, se pueden añadir más toppings chocolateados. Destaca también la incorporación de los churros twist que con su forma alargada podrán combinar tus dos sabores favoritos.
Para los verdaderos fanáticos del helado, que aun con frío siguen tomándolo, Churrísimo les ofrece los churrohelados que cambia el tradicional chocolate caliente por una tarrina de helado donde mojarlos.
Y aunque estas churrerías sean las que encabecen el ranking, las opciones en Zaragoza son muy diversas, y casi todas cuentan con opción para llevar. Desde la idea más que original de Churrísimo, en la calle Mayor, pasando por puestos tan tradicionales como el de la churrería Las Delicias situado en el Coso, al lado de la Audiencia Provincial.
La "Churreguía" de la capital aragonesa es de lo más completa y, además, en durante la época de Navidad se multiplica, con puestos ambulantes en casi todos los rincones y en las calles más céntricas de la ciudad.
¡MMM, QUÉ RICO!
Zaragoza no deja de sorprender con rincones que conquistan a los más golosos, y uno de ellos está a escasos metros de la Puerta del Carmen. Se trata de la chocolatería ¡Mmm, qué rico!, un pequeño pero concurrido local que se ha ganado un lugar en el corazón de los zaragozanos gracias a un dulce muy especial: los churros tejeringos.
Detrás de este éxito se encuentra Fermín Moreno, maestro churrero y chocolatero con una amplia trayectoria en Zaragoza. Tras su paso por la cafetería Valor, decidió emprender su propio proyecto para recuperar sabores tradicionales. Su propuesta ha cautivado al público local y a muchos curiosos atraídos por el vídeo viral de sus churros en Tiktok, que acumula más de 70.000 visitas.
La especialidad de la casa son los tejeringos, una receta de origen andaluz que se elabora con una masa ligera y se fríe en forma de rosca, obteniendo un churro crujiente por fuera y esponjoso por dentro. Se sirven recién hechos, acompañados de un chocolate caliente, un café o incluso una horchata.
La chocolatería se encuentra en Paseo María Agustín, 9, y abre todos los días desde las 8.00 horas, cerrando a las 21.00 entre semana y a las 22.00 los fines de semana. Su desayuno más popular incluye cuatro tejeringos y chocolate por 3,40 euros.
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