Aragón descartó los ES-Alert en el apagón por la velocidad de recuperación del suministro
Camino de cumplir un mes del histórico apagón del pasado 28 de abril, el consejero de Hacienda e Interior de la DGA, Roberto Bermúdez de Castro, ha desgranado el particular minuto a minuto de la emergencia desde dentro del Ejecutivo autonómico. Durante una comparecencia en las Cortes, ha desvelado que el Cecop valoró el envío de las alertas telefónicas, los de sobra conocidos ES-Alert, que finalmente se descartaron por la velocidad de recuperación del suministro eléctrico, algo más rápida que en otros puntos del territorio nacional.
Otra de las causas fue el comportamiento de la población, que tanto el responsable del ramo como los portavoces de los partidos políticos han elogiado durante la sesión plenaria, en la que se ha tratado y mucho lo sucedido entonces. “Estábamos muy preocupados por cómo podía ser la seguridad esa noche. En Zaragoza, hubo menos delitos que cualquier otra”, ha valorado Bermúdez de Castro. Por otro lado, el envío de los mensajes quizá no hubiera sido eficaz. Estos se remiten al Centro Nacional de Emergencias, encargado de redirigirlos a las zonas en cuestión, en cuyas instalaciones estaban sufriendo problemas con el suministro por la falta de mecanismos alternativos.
Según ha detallado, la luz volvió desde un nodo de Sangüesa (Navarra) a Jaca hacia las 17.00 horas. De hecho, llegó al Edificio Pignatelli nueve minutos después. En todo momento, la prioridad del Gobierno de Aragón y el resto de instituciones integradas en el mando de la emergencia fue priorizar los hospitales, sobre todo las actividades quirúrgicas que no se podían retrasar y las ucis, residencias y otros puntos vulnerables, que también contaban con grupos electrógenos o gasoil, si bien no estaba claro si podían hacer frente a una emergencia tan prolongada en el tiempo.
La reconstrucción de la jornada arranca a las 12.33 de la mañana, momento del “cero peninsular” tras el que pasaron 21 minutos hasta la convocatoria del Cecop y la declaración del primer nivel de alerta. La previsión inicial de los técnicos apuntaba a un apagón de entre catorce horas y un día entero (fueron algo menos de cinco hasta el inicio de la recuperación), algo que hubiera sido “gravísimo” porque hubiera terminado de desaparecer la poca cobertura móvil que permaneció en marcha.
A las 14.00, se toma la decisión de activar el nivel 2 de alerta, que permite desplegar a la Unidad Militar de Emergencias. Al mismo tiempo, se enviaron dispositivos de la red de comunicación Tetra a las residencias y hospitales de las tres provincias, que en algunos casos notificaron falta de grupos electrógenos, los mismos que se movilizarían posteriormente.
El segundo Cecop tuvo lugar a las 17.00. “Nos encontramos con el problema, y mi única crítica, entendiendo lo que tenían, de que Adif tenía decenas de convoyes bloqueados (en toda España). Pensábamos que en Aragón había cuatro y eran siete, de diferentes operadores. Los encontramos con el helicóptero del 112”, ha declarado.
EL FINAL DE LA EMERGENCIA
Conforme se recuperaba la “normalidad” y se pudieron mandar efectivos de la UME, Guardia Civil, del 112 o autobuses privados costeados por la DGA a los trenes, se mantuvo el nivel 2. A las 20.45, llegó al Cecop un correo electrónico con un plazo de quince minutos para declarar el nivel 3, si bien se descartó, al contrario que en otras regiones como Madrid o Andalucía. “No pasa nada por no tenerlo, ni pasa nada por bajarlo al 1. Otro debate es si por la mañana no era una emergencia nacional”, ha apostillado el consejero
Tras una noche más tranquila de lo previsto en un inicio, en lo que a seguridad ciudadana se refiere, pese a que cientos de personas durmieron en la estación Zaragoza-Delicias, la siguiente reunión tuvo lugar a las 8.00 horas del día 29. Doce horas más tarde, Red Eléctrica seguía sin “asegurar la estabilidad del suministro”, de modo que se mantuvo el nivel de alerta hasta el 1 de mayo. Esto también permitía “seguir con la UME activada ante cualquier eventualidad”.