El Huesca sella las tablas ante el Espanyol en un Alcoraz lleno hasta la bandera (1-1)

El gol de Vilarrasa significó un punto. Fotografía: LaLiga Hypermotion.
photo_camera El gol de Vilarrasa significó un punto. Fotografía: LaLiga Hypermotion.

La S.D. Huesca ha conseguido sacar un empate ante un peso pesado como el Espanyol (1-1). Los de Antonio Hidalgo fueron superiores al conjunto perico que anotó en un polémico penalti tras una mano de Blasco. El cuadro altoaragonés no le perdió la cara al choque y acabó marcando gracias a una gran jugada de Pulido que regaló el tanto a Vilarrasa. El Alcoraz, lleno hasta la bandera, disfrutó de un buen partido de los suyos que pudieron acabar consiguiendo el triunfo en los minutos finales.

Antonio Hidalgo ha apostado por Álvaro Fernández, Blasco, Pulido, Nieto, Mier, Loureiro, Sielva, Javi Martínez, Gerard Valentín, Joaquín y Obeng. Ramis, por su parte, sacaba a Pacheco, Olivan, Cabrera, Gómez, El Hilali, Expósito, Puado, Sánchez, Gragera, Pere Milla y Braithwaite.

El partido comenzó igualado. Mucha intensidad envolvía a ambos equipos, aunque el Espanyol dio el primer zarpazo con un remate de Pere Milla tras un buen pase de Edu Expósito que quería demostrar el poder ofensivo del conjunto perico. Poco después, la S.D. Huesca tuvo su primera ocasión tras un buen saque de esquina de Óscar Sielva que le ponía un balón teledirigido a Javi Martínez que no conseguía armar un buen disparo y se marchaba alto.

El partido seguía con el ritmo marcado en los primeros compases y los centros inundaban un encuentro en el que ambos equipos estaban fallones. Más allá de los acercamientos al área, los tiros a puerta no se producían, a pesar de que el peligro se sentía por ambos bandos. Pese a la diferencia en la clasificación, el Huesca estaba jugando de tú a tú a un Espanyol que buscaba protegerse con el balón y que no terminaba de llegar a la meta de Álvaro Fernández.

Poco más pasó antes del descanso, pues el encuentro cogió un tono grisáceo en el que ninguno de los dos equipos llegaba al área rival. Obeng se esforzaba por presionar a la defensa rival buscando despistes. Con mucha intensidad, faltas y sin goles, acabó una primera parte que lo mejor que sucedió fue la buena imagen del Huesca de Hidalgo, mucho más móvil de lo habitual, pero sin crear ocasiones reales. Ningún remate se produjo entre los tres palos en unos primeros 45 minutos en los que las defensas fueron superiores a los ataques.

UNA SEGUNDA PARTE MÁS MOVIDA

El primer tiempo no tuvo apenas ocasiones, pero la segunda mitad arrancó con toda la emoción de la que careció la primera. Un remate de Braithwaite tras un centro de El Hilali impactó en la mano de Jeremy Blasco y Fuentes Molina, ayudado por el VAR, indicó el dudoso penalti. Puado cogió carrerilla y batió con un buen tiro cruzado a Álvaro Fernández haciendo el primero del duelo en el minuto 53.

Con el tanto en contra, El Alcoraz, lleno hasta la bandera, empezó a apretar al colegiado y el duelo cogió más intensidad. De hecho, tras pitar la pena máxima, Ignasi Salafranca, el segundo de Hidalgo, fue expulsado del partido por protestar. El partido estaba caliente y esto se traducía en en faltas, pocas complicaciones defensivas y muchas protestas al árbitro. No obstante, el Huesca cogió ritmo y comenzó a amenazar la meta perica con un disparo de Javi Martínez desde fuera que se marchó por poco. Al minuto, Pacheco tuvo que ponerse la túnica de santo para hacer una parada digna de acabar entre las mejores de la temporada a un pase de la muerte que falló Gerard Valentín.

La pelota no entraba, pero tras el gol en contra, el Huesca estaba siendo muy superior al Espanyol, que se protegía como podía en defensa. Por su parte, los de Hidalgo tiraban muchas diagonales a los extremos, que o acaban encarando o sacando falta. El cuadro altoaragonés lo intentaba con todo, pero por A o por B nunca acababa rematando entre los tres palos. Todo seguía así hasta que llegó el balón a Jorge Pulido. El capitán se metió en el área y dribló a hasta tres jugadores para regalarle la asistencia a Ignasi Vilarrasa que hacía el empate en el 77. El VAR lo revisó y pero acabó siendo válido. Un nuevo escenario llegaba a El Alcoraz a falta de 10 minutos.

El Huesca fue con todo a la ofensiva, sabedor de que está era el momento de cambiar las cosas. Un remate de Vilarrasa pudo significar el segundo, pero la defensa catalana la sacó bajo palos. El Espanyol gozó de una ocasión similar en el 88 cuando Jofre remató sin oposición y el balón se marchó milimétricamente por fuera. Finalmente y a pesar de la insistencia de los de Hidalgo, el marcador se quedó en tablas y el Huesca cosechó un empate que habría firmado antes de jugar el partido, pero tras este partido, los altoaragoneses merecieron la victoria, que no acabó llegando.