Antonio Hidalgo: “¿Pena? Es como si ya lo hubiéramos perdido (el play-off) y aún nos queda”
Sigue intacta la ilusión y el optimismo de la S.D. Huesca de cara al play-off. Hidalgo, que ha pasado por rueda de prensa esta mañana, asegura que esto todavía no está perdido y que, pese a los infortunios recientes, no debe existir el sentimiento de pena. Además, el entrenador se ha expresado, al igual que hizo Sergi Enrich 24 horas antes, sobre el arbitraje, reconociendo el dolor y el cabreo que supuso en el vestuario.
No le queda otra opción al equipo de Antonio Hidalgo que pasar página, luego de lo ocurrido en las últimas semanas. Visita El Alcoraz el líder, “el equipo que mejor está haciendo las cosas”, por lo que para alcanzar ese play-off deberán minimizar su potencial. Sin embargo, comenta que cinco días después, la derrota en Albacete es “difícil de asimilar”.
Al ser preguntado por las declaraciones de Sergi Enrich este jueves, el técnico reconoce que “expresó perfectamente como se siente el vestuario”, tras un final” desgarrador, duro e inexplicable”. “En el 97:17 hay un córner que no se debe dejar sacar. El árbitro me dice algunas situaciones que no se ajustan a la realidad”, explica.
En este aspecto, el catalán declara que lleva “mucho tiempo en esto y un día como aquel no lo había vivido”. Para resarcirse, espera “que la gente llene El Alcoraz y que se hagan sentir”.
De esta manera, rechaza el concepto de “pena” creado en Huesca. “Es como si ya lo hubiéramos perdido (el play-off) y aún nos queda”. “Hay factores que no podemos aislar y uno tras otro te golpean, pero eso hay que traducirlo en ilusión y competir en El Alcoraz hasta el último segundo”.
ERRORES ARBITRALES Y TAMBIÉN PROPIOS
¿Sensación de que circunstancias externas les están alejando del play-off? Tras unos segundos de silencio, el técnico ha respondido. “El fútbol es como es: no entiendes alguna situación, pero eso lo debe explicar quien lo produjo, aunque también se ha ido por errores nuestros. Se está escapando una posibilidad de estar más cerca. Las reglas son las que son y no puedo controlar eso”.
Lo único en lo que se puede centrar Hidalgo es en la gestión de partido porque cierto es que esa dinámica ganadora y esa “regularidad” que señala no la están teniendo ahora. En ello influye también el tramo decisivo en el que se encuentra, ya que “ahora los partidos son mucho más abiertos porque todos arriesgamos más y hay más goles”, una tesitura en la que el Huesca sale perdiendo.
La polémica con los añadidos va creciendo desde la inclusión del VAR. Estos se han vuelto mucho más largos y, por ende, genera más polémica. En el Belmonte, sin ir más lejos, le cuesta los tres puntos al Huesca, pero el entrenador, que es “el más desprotegido”, debe contenerse. De hecho, subraya la destitución de Fran Escribá, a quien “cesan faltan tres jornadas a un punto del play-off”.
CABEZAS LIMPIAS EN LA FASE FINAL
La presión que emerge en las cabezas a estas alturas de la campaña es algo muy complicado de gestionar: los objetivos, la tensión acumulada, desgaste y el futuro… Todavía no se conoce el destino de Antonio Hidalgo, pero todo apunta a que no continuará en El Alcoraz. “Estoy encantado de seguir compitiendo con mi gente en Huesca hasta el final”, recalca.
Sobre el objetivo, que no es otro que el play-off, no vale otra cosa que no sea centrarse en uno mismo. El otro día se dieron los resultados propicios, menos en el Belmonte, aunque las matemáticas permiten al Huesca siga soñando. “El otro día os decía: ¿Cuánto es mucho o poco? A lo mejor después del partido hablamos que es muy poco o que hay mucha distancia”.
No obstante, lo trascendental en este caso es trabajar “mentalmente” en medio de “una montaña rusa de emociones”, califica el entrenador. “Tienes que estar muy cerca del jugador, entender lo que le está pasando y está sintiendo. Hay que hacerle ver que no puedes estar llorando y hay que darle tranquilidad para afrontar un partido como el de mañana”, termina sellando.