De nada sirve que la quiniela sonría si no se cumple con el deber primordial. Es lo que le pasó a la S.D. Huesca en la jornada 39, porque lo que parecía remoto se cumplió, pero no contar con los tres puntos que muchos ya se sumaban en el casillero supone un duro varapalo. Eso sí, la distancia con el play-off es la misma, así que la lección queda aprendida. En lugar de esperar los desenlaces de sus rivales, los azulgranas deben centrarse única y exclusivamente en ganar lo que les resta.
Lo que está claro es que el escenario se ha puesto tremendamente complicado. No solo porque se requiera un pinchazo del Granada y dos del Almería para disputar el play-off, sino porque lejos queda ese Huesca que se mostraba seguro y eficaz en las dos áreas. Y solo de esta manera es posible aspirar a ese pleno de victorias que se necesitan para acabar entre los seis primeros.
Así pues, resulta una estupidez hacer matemáticas. Cumplir y sumar de tres es lo único en lo que ha de centrarse el conjunto de Antonio Hidalgo y si la calculadora sonríe al final de la jornada 42, El Alcoraz estará de celebración. Lo importante es que no se diga que los jugadores no lo han dado todo.
LO MÁS COMPLICADO, EL PLENO DE VICTORIASZ
Y es que, aquello de ir al límite que tanto reitera el míster es imprescindible para lograr ese nueve de nueve. Una puntuación que cambiaría drásticamente sus opciones de disputar el play-off, dado que, según estima el Big Data, los oscenses apenas cuentan con un 6% de posibilidades. Aunque el motivo no es otro que la insuficiente cantidad de puntos que apuntan a conseguir, dado que la proyección se sitúa en 66 puntos y el Huesca, en caso de hacer el pleno, se colocaría con 67.
Por ende, la esperanza, incluso de llegar al Nuevo Mirandilla con posibilidades de acceder a esa sexta plaza, pasan por este sábado frente al Elche. Los líderes visitan El Alcoraz en un duelo crucial para ellos, pues ganar o perder les dejaría en una situación totalmente distinta. Se juegan mucho, pero el Huesca, pese a no jugarse la vida, afronta un choque determinante en lo que respecta su nuevo objetivo: alcanzar el play-off.