Riesgo de infecciones por aguas contaminadas de la DANA: cuáles son y cómo evitarlas

Miles de voluntarios acuden a ayudar en las labores de limpieza. Foto: Cruz Roja Aragón
Aunque no se espera “un problema epidémico grande”, sí que es posible coger infecciones en este contexto de emergencia, según analiza el epidemiólogo y secretario de la Sociedad Española de Epidemiología, Federico Arribas

Es muy frecuente que en situaciones de catástrofe, como ha sido la DANA en Valencia, surjan infecciones por estar expuestos a aguas contaminadas. Por este motivo, es esencial que los miles de voluntarios que acuden día a día a ayudar en las labores de limpieza de los pueblos valencianos más afectados tengan especial precaución respecto a las prácticas que realizan. Aunque no se espera “un problema epidémico grande”, sí que es posible coger infecciones en este contexto de emergencia, según analiza el epidemiólogo y secretario de la Sociedad Española de Epidemiología, Federico Arribas.

El contacto con agua contaminada puede producir problemas gastrointestinales

Las infecciones más habituales y de las que ya hay casos entre los voluntarios desplazados son las gastrointestinales. Estas se producen por ingerir agua contaminada de las grandes inundaciones o alimentos que han estado en contacto con estas. El experto manifiesta que en estas aguas residuales puede haber multitud de microorganismos que pueden dar potencialmente casos de salmonella o incluso de hepatitis A. Lo común es que “si las personas siguen una serie de recomendaciones y consejos, no les pase nada y no lleguen a coger infección”.

Aunque las enfermedades a las que se pueden exponer no son graves, tal y como expresa Arribas, es aconsejable que aquellos que presentan síntomas como fiebre, dolor abdominal o casos de gastroenteritis “acudan al médico” para que les pueda recomendar el mejor tratamiento y descartar otras complicaciones.

RECOMENDACIONES PARA EVITAR INFECCIONES GASTROINTESTINALES

El epidemiólogo recomienda una serie de pautas que se han de seguir para evitar llegar a esos puntos y que son “de sentido común”. Si todavía no se ha dado el visto bueno a la potabilidad del agua, es esencial no beber agua que no sea de la embotellada, así como no tomar alimentos que hayan podido estar en contacto con aguas residuales, excepto alimentos envasados herméticamente como latas.

Llevar ropa adecuada es otro de los puntos esenciales para huir de las infecciones. Los voluntarios que acudan a las zonas afectadas deberán llevar camisetas de manga larga y pantalones que les cubran las piernas, así como guantes, para evitar tener contacto con las sustancias disueltas en el agua, vidrios o alambres sueltos que pueden “ocasiones problemas” en la piel o heridas. Las mascarillas FPP2 son también aconsejables para combatir el mal olor y evitar salpicaduras de barro a la cara y a la boca que pueden ocasiones infecciones. En este sentido, es importante que una vez se mojen estas mascarillas se cambien por unas nuevas.

Ducharse tras estar en contacto con estas aguas en las duchas públicas de la zona o lavarse las manos con agua limpia y jabón son otras de las medidas que se deben tomar. Tampoco se deben lavar los utensilios utilizados para la limpieza o para comer en aguas no potables.

Calles del sector aragonés de Catarroja. Foto: Eduardo Ezequiel (DGA)

TÉTANOS, GRIPE O INTOXICACIÓN POR MONÓXIDO DE CARBONO

Al estar en contacto continuamente con zonas húmedas y frías, es muy frecuente que se den casos de gripe. Además, otoño e invierno son los momentos en los que los casos de gripe alcanzan su pico. Estas dos casuísticas provocan que contagiarse del virus respiratorio sea bastante común en un contexto de catástrofe. Para evitar complicaciones de gripe, el epidemiólogo insta a la población que acude a Valencia a que se vacune contra la gripe aprovechando la campaña de vacunación contra el virus y el Covid.

El tétanos es otra de las infecciones que pueden surgir en el contexto valenciano por el contacto de heridas con las sustancias contaminadas, aunque el experto llama a la “calma” porque el índice de porcentaje de personas vacunadas contra esta infección es muy alto en España. “Desde el punto de vista global de salud pública, las coberturas de tétano son muy amplias. Entonces, no pensamos que vaya a ser un problema porque la gente está ya protegida, afortunadamente”, afirma Arribas.

El experto indica tener especial precaución por respirar (sin saberlo) monóxido de carbono porque puede generar “un problema muy grave”. Este gas puede estar presente en muchos de los garajes de las zonas valencianas producido por la mala combustión de los motores de los vehículos. En este caso, señala que los voluntarios que pueden tener muy poca formación dejen a los expertos las tareas de evacuación de estas zonas.