Colea todavía y apunta a hacerlo durante un tiempo el voto negativo de PP, Vox y Junts en el Congreso para impedir la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública (Aesap), a la que aspiraba Zaragoza y para la que el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de la capital habían conformado una ambiciosa candidatura. Este viernes, el presidente Jorge Azcón ha culpado al PSOE, que vetó las enmiendas de los populares en el Senado a la Ley de Desperdicio Alimentario, de hacer caer la norma por la que se creaba la Aesap, cuya puesta en marcha lleva pendiente desde 2011.
Azcón considera que “se defendió la democracia” y tiene claro que la ley “se volverá a tramitar y seguro que generará una sana competencia” entre las distintas sedes. Para el jefe del Ejecutivo aragonés, el debate no tiene que ver con el “no” de su partido ni con el cuerpo de la propuesta. “Lo grave es que el PSOE se crea que el Congreso es de su propiedad. Ayer hubo una votación que buscaba defender las reglas del juego democrático”, ha aseverado.
Por su parte, la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Mar Vaquero, ha seguido la misma línea en sus declaraciones. “No hay dudas sobre nuestra posición”, ha señalado, convencida como Azcón de que la ley volverá a trámite y, entonces sí, los populares votarán a favor.
La también consejera de Economía ha acusado a Pedro Sánchez de mezclar ambas votaciones. “No vamos a entrar en ese juego”, ha remarcado.
JUANMA MORENO Y GRANADA
Precisamente este viernes ha pasado por Zaragoza otro de los posibles afectados del rechazo a la Aesap, como es el presidente andaluz Juanma Moreno Bonilla. Granada es otra de las ciudades que se había postulado para acoger dicho organismo, que saldrá de Madrid. Moreno ha puesto también el foco sobre los socialistas y ha tachado de “cacicada”, “decisión ilegal” o incluso “prevaricación” el veto a las enmiendas del Senado.
“La única capacidad de pararlo era haciendo una llamada de atención”, ha indicado Moreno. Sobre la Aesap, ha criticado que se haya hecho “con un gran riesgo de servir solo para el control político”, de modo que si vuelve debe hacerlo “con garantías de independencia”. “Cuando vuelva, intentaremos competir”, ha concluido el líder de la Junta, ironizando sobre una nueva concesión a los socios de Sánchez.
