Aragón vuelve a pedir a la ministra de Sanidad incentivar la llegada de los médicos de familia
De cartas va la actualidad. Un día después de la repesca de los MIR, con hasta 17 vacantes de medicina de familia sin adjudicar en Aragón, el Gobierno regional ha pedido a la ministra de Sanidad, Mónica García, que tome cartas en el asunto e incentive la llegada de estos especialistas, sobre todo en los pueblos. El consejero José Luis Bancalero ha vuelto a reclamar, esta vez por escrito, la celebración de un Consejo Interterritorial urgente y monográfico para estudiar y buscar “soluciones conjuntas a la falta de profesionales en el medio rural”.
“Es un problema que se viene advirtiendo desde diferentes sociedades científicas y entidades profesionales, así como desde distintos estamentos de la sociedad. Esta carencia afecta a todas las especialidades médicas, pero en aquellas que prestan su asistencia en Atención Primaria es especialmente grave”, arranca el texto firmado por Bancalero, quien advierte de las estimaciones “por las que se jubilarán en España”, en los próximos diez años, “unos 16.000 médicos de familia”, según la Organización Médica Colegial (OMC).
Para el responsable de la DGA, “se ha venido alertando de lo que iba a suceder” y el problema ya es una realidad “no solo en el medio rural, sino también en zonas urbanas”. El reparto de los nuevos médicos residentes es otro de los temas centrales de la misiva a Mónica García. Lejos de pensar en no convocar “tantas plazas”, apunta Bancalero, la solución pasa a su juicio por dotarlas de contenido, “brindarles la calidad que muchas no tienen”. “En Aragón ya nos hemos puesto manos a la obra”, añade el consejero sobre los incentivos que se han planteado en el decreto de fidelización, todavía en fase de borrador.
“EL PRIMER NIVEL ASISTENCIAL ESTÁ DESPRESTIGIADO”
El titular de Sanidad valora también que la Atención Primaria está “desprestigiada” y esta sensación ha llegado también a los estudiantes de Medicina. “Hablamos de una nueva generación de jóvenes de entre 20 y 30 años que quiere conciliar y no está dispuesta a trabajar en determinadas condiciones ni en plazas aisladas o mal dotadas”, subraya.
Respecto a las vacantes de los MIR, Bancalero no ignora que se concentran en puntos rurales, como son las zonas de salud de Barbastro, Alcañiz y Calatayud. Unos puntos en los que el Gobierno de Aragón había puesto especial atención de cara al verano, cuando ganan población por las vacaciones pero los facultativos titulares disfrutan de sus vacaciones. “Supone un riesgo para la sostenibilidad en la medicina rural, que ve con preocupación la falta de relevo en los profesionales que van alcanzando la edad de jubilación”.
LA SITUACIÓN “SE AGRAVA EN ARAGÓN”
Finalmente, el consejero alude a unas declaraciones recientes de Mónica García en las que ella misma reconoce que estas condiciones son mejorables. El desgaste de esta situación, concluye la carta, “se agrava en comunidades que, como Aragón, están obligadas a mantener una gran estructura y a ofrecer recursos asistenciales en Atención Primaria que faciliten el acceso a la asistencia sanitaria de la población, con una gran dispersión geográfica, marcados índices de envejecimiento y con una alta carga de cronicidad”.
Son estas circunstancias, concluye Bancalero, “que ponen en peligro la asistencia sanitaria que merecen nuestros ciudadanos, especialmente en el medio rural, en el que faltan incentivos para convertir las plazas existentes en destinos atractivos para los profesionales”.