Aragón crea plazas de enfermera especialista en Geriatría: “A todos nos gusta que nos atienda el mejor profesional”

Por primera vez, Sanidad ha reconvertido 80 plazas de enfermería generalista en plazas de enfermera especialista en Pediatría y Geriatría
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photo_camera Aragón crea 38 plazas de enfermero geriátrico. Foto: A.D.

Aragón ha creado por primera vez plazas de Enfermera especialista en Pediatría y Geriatría repartidas por las tres provincias, 42 en la primera y 38 en la segunda especialidad. Estas 80 plazas son vacantes de enfermera generalista que se han reconvertido en puestos para estas especialidades. Se trata de una “reivindicación histórica”, en palabras de la vocal de Enfermería Geriátrica del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza, Marisa de Rica, quien añade que, con este paso, “realmente se reconoce la especialización de las enfermeras”.

La profesional destaca que hasta ahora se trataba de “una inversión de tiempo, esfuerzo y dinero para el sistema público” que se dedicaba a formar enfermeras en estas especialidades durante años y luego no existían plazas para desarrollar su carrera. Ahora -considera- que se podrá “reforzar el liderazgo enfermero en los cuidados de los pacientes” y se podrán incorporar “en equipos verdaderamente multiprofesionales”.

Además de un reconocimiento hacia la profesión, para enfermeras que aún están realizando la residencia para formarse en una especialidad supone una visión de futuro “más amplia”, ya que antes únicamente tenían dos salidas: “Estar en plazas generalistas o salir de Aragón para poder ejercer nuestra especialidad”. Así lo explica la enfermera Raquel Arcas que actualmente está formándose en la especialidad de Geriatría en el Hospital Provincial Sagrado Corazón de Jesús de Huesca.

Al igual que la vocal del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza, califica esta noticia como “un paso histórico y súper necesario”. “Tener la oportunidad de optar a tus propias plazas es un gran paso… se pueden proporcionar cuidados de calidad a los pacientes”, cuenta Raquel Arcas. En cuanto a la geriatría, reconoce que se pueden aplicar los conocimientos de la formación siendo enfermera generalista porque “hay personas mayores prácticamente en todos los servicios”, pero ahora podrán tienen la oportunidad de realizar una oposición para ejercer como tal.

CUIDAR A LOS MAYORES POR PROFESIONALES MEJOR FORMADOS

Para Marisa de Rica es simple, “a todos nos gustaría que tanto para nosotros como para nuestros familiares fuéramos atendidos por el profesional mejor formado y el más competente”. En su caso, como enfermera especialista en Geriatría, considera que, en una sociedad envejecida que destaca por una pirámide de población invertida, es importante que este colectivo sea valorado “integralmente” por una enfermera geriátrica.

“Se debe apostar por la enfermera mejor formada en cada campo”, explica. En cuanto a los mayores, sus cuidados van más allá de una enfermera generalista porque la especialista, por su formación, puede valorar “todas las dimensiones de la persona, no solamente la física, sino también la emocional, la social, la existencial… puede que tenga sus miedos, sus sufrimientos, sus pensamientos… además de que puede arrastrar patologías crónicas, valorar su fragilidad, el estado nutricional”.

Sin desmerecer a las enfermeras generalistas porque asegura que “son necesariasen todos los ámbitos y considera que su presencia es muy relevante en las residencias de mayores. Aunque reconoce que la especialista en geriatría tendría que ir más allá de las residencias y acudir “a todo los entornos y todos los niveles sanitarios”.

La enfermera en formación coincide también con que la creación de estas nuevas plazas de geriatría es “una inversión en calidad para las personas mayores”, ya que se trata es este colectivo más amplio en la población aragonesa. “Ellos son el presente y se merecen unos cuidados que estén adaptados a sus necesidades”.

UN “IMPULSO” A LAS ESPECIALIDADES

Para Raquel Arcas es un gran avance en el reconocimiento de las especialidades de Enfermería que, a menudo, quedan infravaloradas. Una situación que la enfermera no solo ha vivido en su propia familia, que desconocía su existencia, sino que en los propios centros de salud no saben que la enfermería geriátrica “existe”: “Ni dentro del propio mundo sanitario estamos reconocidas”. La enfermera reivindica que las especialidades en general “necesitan un impulso” porque “se está invirtiendo en formación, pero si luego no aprovechas a estos profesionales, tampoco sirve de mucho”.

En esta misma línea van las reivindicaciones de la vocal que considera “paradójico” que, a pesar de que la población cada vez está más envejecida, la especialidad que “muchas veces se recorta en el EIR es la geriatría”. “Es algo paradójico porque son enfermeras que cada vez vamos a necesitar más”.