Sanllehí: "Víctor no viene de bombero a apagar un fuego"
Víctor Fernández no está en el Real Zaragoza para hacer de bombero, ha asegurado el director general del Real Zaragoza, Raúl Sanllehí. “No viene de bombero a apagar un fuego. Viene por quién es él. Por lo que significa para el club merece mucho más”, ha afirmado con rotundidad. Sí que ha reconocido que la temporada está siendo “especialmente difícil e incluso un poco cruel”. Prueba de ello es que despedir a dos cuerpos técnicos es indicativo de que la cosa no va bien. En una campaña que ha definido como agridulce, “la parte dulce es Víctor Fernández”.
Según ha afirmado, la recomendación de Cordero “fue un nombre, Víctor Fernández”. El técnico es sinónimo de “credibilidad y respeto”, y además, ayuda a la plantilla “a quitarse un poco de presión”. Por cierto, como bien se sabía “solo está aquí por su zaragocismo”, porque su vida estaba hecha. Ahora asume un papel de riesgo y confirma su peso en la historia del Real Zaragoza.
El dirigente no ha querido reconocer que es una temporada de fracaso, sino que ha apelado a calificarlo así “cuando termine”. “No va bien” o “tres entrenadores es una mala señal” sí que han sido dos frases que ha utilizado para definir el estado actual del equipo. La realidad pesa sobre el conjunto zaragozano, que afrontaba la campaña con uno de los mayores presupuestos de estos años en Segunda y ha descarrilado.
LAS PALABRAS DE CORDERO
Por su parte, el director deportivo, Juan Carlos Cordero, ha definido la llegada de Víctor Fernández al Real Zaragoza como “una dosis de zaragocismo en vena”. En este caso, también ha reconocido que “cuando se va a por el tercer entrenador es señal de peligro”. Así lo afronta el máximo dirigente de la parcela deportiva, ve a Zaragoza como una ciudad “que necesita a Víctor Fernández”. En una situación “peligrosa” es clave “la unión de todos”. En cuanto a otras decisiones, ha defendido la contratación de Velázquez para “estabilizar” al equipo, aunque reconoce que “se cayó” en el último mes y medio.
En cualquier caso, el Real Zaragoza necesita reaccionar. Para ello toma las riendas Víctor Fernández y, esta vez sí, parece la decisión acertada en los banquillos. Hasta ahora, con esta propiedad, ni Carcedo ni Velázquez han servido para sacar adelante el equipo. Levemente lo hizo un Escribá que aguantó algo más, pero que pronto quedaría arrollado por su propuesta de fútbol. Así que el cuadro aragonés se pone en manos de un Víctor ilusionado con esta nueva etapa.