Si lo mejor sobre el césped de Andorra fueron los tres puntos y lo peor la forma de lograrlos, en el vestuario zaragocista también hubo una cara y una cruz. Lo mejor fue un Lluís López volvió a jugar y el Real Zaragoza dejó la portería a cero; lo peor, Cristian terminó lesionado y habrá que ver cuál es la lesión que padece. No se le vio nervioso a Poussin, que se une así a la cara amable del choque en Andorra.
Lluís volvió a ser titular. Lo hizo por primera vez esta temporada tras haberse quedado en el banquillo todos y los partidos anteriores. Sorprendía esa tesitura tras renovar este mismo verano y después de haber sido elegido entre los capitanes del equipo, imagen del rango que había adquirido en el vestuario. Pero desde ese momento, el central quedó relegado. Francés, Jair e incluso Mouriño jugaron antes que él, hecho nuevamente sorprendente tras haber sido clave la pasada temporada.
Las tornas cambiaron este jueves ante un Andorra al que se venció dejando la portería a cero. Lluís volvió a ser importante y su solvencia se mostró sin encajar. El Real Zaragoza se impuso y el central tuvo la oportunidad de mostrar sus fortalezas. Con este capítulo cerrado, se abre otro trascendental: el de la portería. Cristian se retiró lesionado abriendo al puerta de la titularidad al francés Poussin este domingo. Serenidad y buen pie son los primeros atributos que se adivinan del arquero inédito hasta la fecha.
Tiene mérito la tranquilidad con la que salió el portero. Ocupar el sitio de Cristian implica tener una lupa constante sobre la cabeza y verse comparado con el astro argentino. El Real Zaragoza ha vivido de sus paradas los últimos años y, cada vez que se ha lesionado, el zaragocismo se ha echado a temblar. En esta ocasión, el de Rosario se llevó la mano al muslo tras notar dolor y, a continuación, pidió el cambio. Y aquí llegaron los primeros minutos oficiales del meta llamado a hacerle la competencia.
Poussin se unió al grupo de las caras amables dando naturalidad a esos últimos diez minutos donde debía defender la meta blanquilla. A ese mismo al que pertenecen el pichichi Mollejo con un par de goles, Marc Aguado en su regreso a la titularidad o Jaume Grau erigiéndose como el mejor centrocampista del equipo. Y del que se aleja un Bakis que, por segundo partido consecutivo, se queda sin sumar minutos.