Nueva oportunidad para el Real Zaragoza. No solo para ganar y dejar la permanencia encarrilada, sino para volver a sumar de tres de forma consecutiva. Una situación que no se da desde las primeras cinco jornadas de competición, en tiempos de bonanza y “champagne” que se marchitaron y quedaron en garrafón. Ahora, con Víctor Fernández al frente, el cuadro zaragocista, tras vencer al Tenerife, afronta su visita al Ciudad de Valencia para recuperarse contra el Levante.
Fue en verano cuando el Real Zaragoza logró vencer cinco partidos consecutivos. Villarreal B, Real Valladolid, Tenerife, Eldense y Cartagena fueron uno a uno cayendo ante el cuadro dirigido por Fran Escribá. Alcanzó el sexto sin perder tras empatar en casa frente a un Racing de Santander al que ya se le adivinaban costuras de equipo poderoso. Y mereció ganar en La Romareda, a pesar de terminar 1-1. Pero el equipo tomó una deriva terrible, y desde entonces hasta el 2 de diciembre, solo venció al Andorra.
Los blanquillos vencieron con Velázquez al Leganés, otra vez al Andorra y al Sporting de Gijón. Todos ellos de forma alterna, con empates de por medio. Es decir, desde la jornada 6 hasta la 32, el Real Zaragoza apenas fue capaz de ganar cuatro duelos, con Escribá, Velázquez y el propio Víctor Fernández al frente. Así que ahora, con el técnico aragonés, confía en dar la vuelta a la tortilla y recuperar sensaciones. Encadenar el segundo triunfo consecutivos no apaña todavía la terrible temporada zaragocista, pero al menos brindaría la tranquilidad de alejarse con claridad del descenso.
RETO ANTE EL LEVANTE
El Real Zaragoza ultima la preparación del duelo frente al Levante, escuadra que apura sus opciones de meterse en la pelea por las alturas. Una lucha de la que está totalmente fuera el equipo maño desde hace tiempo y de la que, salvo situación harto improbable y al filo de lo imposible, lo estará. Al menos, esta temporada. Con 41 puntos en su casillero, debería ganar absolutamente todo y esperar, situación más que difícil para un equipo que celebra por todo lo alto no acercarse al descenso.
Así que es momento de ganar, de sumar tres puntos nuevamente, de hacerlo por segunda vez consecutiva. El Real Zaragoza necesita imponerse y dar un golpe de autoridad, pero sobre todo, confirmar que no se va a sufrir más de la cuenta hasta final de temporada. Esa es la realidad en un zaragocismo que cambió la ilusión por el enfado antes de lo previsto.