Bengalas, boquetes y calvas: La Romareda tras el alegre asalto
Se podría hacer una trilogía de imágenes con el antes, el durante y el después de La Romareda en su adiós. Del tifo de bienvenida al Real Zaragoza a los boquetes que quedaron en el césped, pasando por las bengalas y el asalto al césped de sus aficionados. Imágenes que valen más que mil palabras en un día para el recuerdo.
No había nada que celebrar por la lamentable temporada, sino porque tocaba despedirse de La Romareda. El estadio que tantas tardes de alegría para el Real Zaragoza ha albergado. La casa, el hogar del zaragocismo.
Comenzó con calma, con un estadio en paz y tranquilidad. Dos horas antes del partido, la grada se encontraba realizando un corteo más en honor a su querido Real Zaragoza. Al de verdad.
El tifo precedió el gol en propia del Deportivo, y este las bengalas en La Romareda; el pitido final a la invasión y la invasión al asalto. Este provocó, a la postre, calvas en las gradas y boquetes en el terreno de juego.
LOS CÁNTICOS DE LA ROMAREDA
Por supuesto, La Romareda también cantó contra sus dirigentes. El vergonzoso tercer año consecutivo peleando por no descender ha provocado la ruptura con la directiva del Real Zaragoza.
Entre el pitido final y el alegre asalto en busca de una reliquia, la afición dejó claro su sentir. La bronca no fue muy profunda, pero sirvió para evidenciar el desagrado de la afición con la situación actual.
Tras ello se produjo la invasión de campo que dejó boquetes, calvas y un estadio que no tuvo nada que ver con lo que había unas horas antes. Ni que decir tiene dos años después.