Baño de masas para un Real Zaragoza que se ejercita en La Romareda ante 5.000 aficionados

Alrededor de 5.000 aficionados han acudido a La Romareda.
photo_camera Alrededor de 5.000 aficionados han acudido a La Romareda.

Más de dos semanas llevaba la afición zaragocista sin reencontrarse personalmente con su equipo. En la mañana de este miércoles, el Real Zaragoza se ha entrenado a puerta abierta ante alrededor de 5.000 personas que han acudido a La Romareda para ver en primera persona a sus ídolos y ver a los pupilos de Julio Velázquez en plena faena. Los más pequeños han sido los que más han disfrutado de una sesión que ha durado alrededor de una hora y cuarto en la que el cuadro maño se ha dado un baño de masas y ha recibido el calor de la afición blanquilla.

El entrenamiento ha arrancado alrededor de las 10.30 horas, aunque mucho antes ya había una fila desde la puerta 2 hasta el aparcamiento de la zona este. La sesión propiamente ha contado con las consabidas bajas de Cristian Álvarez, Quentin Lecoeuche, Sinan Bakis y Germán Valera. Asimismo, Santiago Mouriño, quien según el club tiene molestias en el aductor y se ha quedado haciendo trabajo específico en la Ciudad Deportiva, y Andrés Borge, que ayer miércoles recibió un golpe en el pie y pese a acudir a La Romareda finalmente no ha entrenado, han sido las ausencias más inesperadas. Por ello y para mitigar la falta de efectivos, Velázquez ha contado con varios hombres del Deportivo Aragón como Alejandro Calavia, Juan Sebastián, Alberto Vaquero, Pau Sans, Pablo Cortés, Marcos Cuenca, y el juvenil Hugo Barrachina, principal novedad de la sesión.

El entrenamiento ha arrancado con los jugadores saliendo del túnel de vestuarios saludando a los aficionados y recibiendo el calor de una hinchada que estaba eufórica por ver a sus ídolos y darles todo el apoyo del mundo para afrontar la segunda vuelta liguera. Posteriormente, los efectivos de Velázquez han comenzado realizando una serie de desplazamientos tanto cortos como largos para calentar motores. Mientras tanto, los tres porteros, Poussin, Rebollo y Calavia, se han entrenado específicamente en otra parcela del campo.

Posteriormente, los jugadores de campo se han ejercitado en una posesión para luego pasar a realizar un circuito con finalización en el que sí que han sido incluidos los guardametas. Finalmente, todos han realizado un partido en espacio reducido para después firmar pertenencias a los aficionados, entregar balones, sacarse fotos y disfrutar todos en conjunto de lo que ha sido un día de unión entre afición y jugadores.

Tras el entrenamiento, los jugadores han pasado a firmar balones, camisetas y tomarse fotos con los aficionados.

Así, el Real Zaragoza ha realizado su tradicional entrenamiento a puertas abiertas que suele hacer para primeros de enero. Pese al frío, el templo blanquillo se ha teñido de una gran cantidad de pequeños aficionados, que han sido los que más han disfrutado a la hora de poder hablar, ver y tocar a sus ídolos. Pocas cosas hay más claras de que la relación entre las dos partes es para enmarcar y, por el momento, solamente queda ver cómo repercute este arrope al club del león, que ya mira de reojo su próximo compromiso, ante el Eldense a domicilio, a partir de las 20.30 horas, del 15 de enero.