Luis Suárez y poco más bastó para dejar al Real Zaragoza completamente k.o. este domingo en La Romareda. El ariete, en su regreso a la capital aragonesa, hizo los dos tantos del 1-2 con que el Almería tumbó a unos maños con problemas atrás. Día para olvidar en casa, donde la alegría de las victorias empieza a ser un sentimiento algo lejano.
El Real Zaragoza arrancaba el duelo con una zaga habitual. La que formaban Poussin en portería, Calero y Tasende en las bandas y una dupla en el eje de la zaga con Lluís López y Vital. En la segunda línea del 4-4-2, Aketxe y Liso formaban en banda, con la pareja Moya – Keidi Bare en la sala de máquinas. Arriba, Azón y Bazdar. Por parte del Almería, la principal amenaza sería el ex Luis Suárez.
En el partido que acogía La Romareda, el guion sería exactamente el esperado. Se citaban dos equipos con dinamita arriba y más peligro atrás que un mono con dos pistolas, que dice el sabio refranero español. No tardó ni diez minutos en llegar el primer gol, visitante, por medio del ex Luis Suárez, y por un penalti que cometió Keidi Bare sobre el atacante.
El tanto pudo llegar antes, pero el show de Muresan Muresan retrasó la ejecución de la pena máxima que llegó a tocar Poussin. El Real Zaragoza saltó nuevamente fallón, en su línea habitual de desconcentración en los primeros minutos de la primera parte. Y nuevamente, el despiste costaba el 0-1.
El Almería también hacía honor a su blandura atrás. A lo que se sumaba el acierto de poner a Azón, mérito aquí de Víctor Fernández, para poner el empate. Y menos mal. Tras una jugada en la que se cantó el gol por un efecto óptico, llegaba el empate del 9, que se anticipó perfectamente al lugar donde iba a caer la pelota. Cabezazo con todo a favor y tablas en La Romareda, que vivía su segundo gol en 12 minutos.
A partir de ahí se produjo una escasez de jugadas claras. Un poco de Liso, que lo intentaba por su banda, mientras que el Almería era un simple conjunto de jugadores estrella. Lo que es equipo, absolutamente nada. Todo eran nombres y calidad individual. Que si Nico Melamed, que si Luis Suárez… pero a la hora de la verdad, nada de nada. No se entendían, no se compenentraban.
Aun así, los de Rubi fueron comiendo terreno al Real Zaragoza. Al filo de la media hora, Arribas lanzó un zapatazo que repelió Poussin y terminó atrapando en el remate de Melero al rechace. Y un Vital fallón, que dejó vendido al equipo tras regalar un cuero en la frontal que no aprovechó el cuadro visitante.
Arribas era un peligro constante, por él pasaba mucho del juego. Y al Real Zaragoza le crecían los enanos con una lesión de Tasende, obligando a Clemente a regresar al terreno de juego. Y con un gol anulado en el descuento a Leo Baptistao por fuera de juego claro, se llegaba al descanso. Las tablas, sin ser planto de buen gusto, no se rechazaban en absoluto.
LUIS SUÁREZ EN LA SEGUNDA PARTE
Víctor quiso rearmar el centro del campo dando entrada a Francho en lugar de un desaparecido Aketxe. Lo pedía el Real Zaragoza, en busca de frenar las transiciones del Almería. Y al comienzo del segundo asalto, se veía un cuadro aragonés con más dominio, que lograba acercarse, al menos, un mayor número de ocasiones.
Aun así, cuidado con la contra, porque otro fuera de juego claro libró a Real Zaragoza de un penalti. Y Arribas, que se fue de toda la defensa zaragocista para fallar ante Poussin el que hubiese sido el gol de su vida en el 56.
Pero Luis Suárez, que aniquiló al equipo maño, recibió un pase perfecto de Melamed para plantarse solo ante Poussin. Con elegancia le regateó y a placer puso el 1-2 en el electrónico. Auténtico jarro de agua fría en La Romareda que terminó con la alegría del Municipal.
Un silencio sepulcral se dejó sentir en la capital aragonesa. Se escucharon a los jugadores, casi se podía dialogar de tribuna a tribuna. Simplemente era un reflejo de lo que se vivía en el campo, con un Real Zaragoza falto de ideas, de confianza, de fútbol. Solo un revuelvo en el área al que puso fin Fernando dio sensación de peligro.
No hubo manera. Era de esos días en los que no iban a salir las cosas, de esos donde La Romareda también queda desquiciada por el colegiado. Y así culminaron 90 minutos donde el protagonista volvió a ser Luis Suárez en su regreso, futbolista diferencial donde los haya que aniquiló al Real Zaragoza.
FICHA TÉCNICA
Real Zaragoza: Poussin; Calero, Vital, Lluís López, Tasende (Clemente, min 40’); Aketxe (Francho, min 46’), Toni Moya (Aguado, min 90+2’), Keidi Bare (Marí, min 71’), Liso; Azón (Pau Sans, min 71’), Bazdar.
U.D. Almería: Fernando; Álex Pozo, Chumi, Edgar, Bruno Langa; Arribas (Lopy, min 77’), Melero (Gui, min 90’), Baba (Centelles, min 84’), Nico Melamed (Kaiky, min 90’); Leo Batistao (Marc Pubill, min 77’), Luis Suárez.
Árbitro: Muresan Muresan. Amonestó a Edgar (min 1’), Baba (min 17’), Chumi (min 50’), Bazdar (min 55’), Melero (min 77’), Lopy (min 78’), Vital (min 83’), Fernando (min 86’).
Goles: 0-1, Luis Suárez, de penalti (min 9’); 1-1, Iván Azón (min 12’); 1-2, Luis Suárez (min 66’).