Ambiente de gala en una previa festiva con sabor a derbi

No importa lo que haya sucedido hasta ahora en la temporada. No existen ni las malas ni las buenas dinámicas, ni tan siquiera la situación clasificatoria. Zaragoza ha respirado hoy desde primera hora un ambiente de partido importante, de esos que pueden marcar el devenir próximo de una campaña por el plus emocional que genera ganarse entre sí. Y aunque ambos lleguen con urgencias, ni Real Zaragoza ni S.D. Huesca querían centrarse este sábado en eso.

Por parte del cuadro oscense, por empezar con los visitantes, no se han dejado ver tanto en los aledaños de La Romareda. Eso sí, han permanecido puntuales esperando a la llegada del autobús de su equipo, luchando con sus voces contra las miles de gargantas zaragocistas que, evidentemente, trataban de apagar los ánimos oscenses.

Mientras, la afición zaragocista sí ha acudido fiel desde un primer momento. La quedada organizada por Gol de Pie ha aglomerado desde las 12.00 horas a centenas de zaragocistas que han aprovechado para comer, ampliar hasta la sobremesa y, ya de paso, hacer su particular terapia y conjura para tratar de darlo todo y que su equipo cambie la dinámica.

El boom se ha producido a las 16.45. Ahí, los presentes en las cercanías de la sala Multiusos del Auditorio se han movilizado en masa para hacer pasillo a su Real Zaragoza. “Moverse maños moverse”, “Real Zaragoza campeón” y un atronador cántico al unísono, acompañado de botes de humo azul y blanco y bengalas para dar el último aliento a los suyos.

Eran los instantes previos a un encuentro con aroma a derbi, o duelo regional, y en el que la mayoría aplastante favorecía al Real Zaragoza. Eso sí, sin dejar de destacar el especial mérito de dos hinchadas que, una viene de un tremendo disgusto copero y, la otra, de no terminar de levantar cabeza en Liga.

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