La captura de Nicolás Maduro por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos mantiene la población dividida. Mientras unos festejan al considerar la salida del presidente el inicio de la libertad ansiada, otros consideran que la acción estadounidense no es más que otra estrategia política para hacerse con los recursos del país latinoamericano.
Ambas posturas se han enfrentado esta tarde en el centro de Zaragoza, en dos concentraciones simultáneas y multitudinarias marcadas por la tensión y los reproches. La policía ha tenido que intervenir para separar ambos bandos; desde un lado de la plaza España insultaban a los otros al grito de “Chavistas pagados”, mientras que, desde el otro, aquellos que denuncian la actuación de Trump tachaban a los contrarios de “traidores”.
UN CLIMA MARCADO POR LA TENSIÓN
La tensión se mascaba en el ambiente minutos antes de las 19.00 horas. Para entonces, decenas de personas tomaban las puertas de la Diputación de Zaragoza celebrando la captura de Maduro. Mediante cánticos y consignas, aseguraban que, a partir de este momento, alcanzarían la libertad no vivida durante el mandato de Maduro.
Así lo consideran personas como María, venezolana que lleva 10 años en España y que asegura que, en estos momentos, “estamos un poco expectantes, pero felices de saber que Maduro ya no va a seguir haciendo lo que está haciendo”.
Germain, también venezolano, asegura haberse enterado de la noticia a través de una llamada de su madre. “Me ha llamado llorando porque al final no sabían lo que estaba pasando, estaban bombardeando Caracas y era un momento de mucho miedo”. El gobierno de Madura ha traído consigo, insiste, “mucha necesidad en Venezuela, no tenemos ni lo servicios básicos, en muchos casos ni para comer”.
UNA CONCENTRACIÓN “EN CONTRA DEL IMPERIALISMO”
A las 19.00 horas era el momento en el que se había convocado la concentración en contra de la actuación de Estados Unidos, denunciando “el imperialismo” y defendiendo “la soberanía de los pueblos”. Por ello, ha sido entonces cuando la policía ha tenido que intervenir en las marchas, desplazando al bando en contra del gobierno de Maduro.
Estos, de forma pacífica, pero sin dejar sus cantos, se han ido desplazando hasta el Coso, donde han permanecido mientras que aquellos que se concentraban en contra de Trump ocupaban su lugar. Allí se podían leer carteles que rezaban “Trump=Hitler”, y se oían gritos en contra de “la colonización yankee”.
“No puede ser que Trump haga lo que le dé la gana donde le dé la gana el bombardeo de Venezuela y el secuestro de Maduro son una agresión contra la legalidad internacional que nos afecta a todo el mundo”, explica Pedro, quien considera que esto es “una violación grave del derecho internacional, y que cuando se empieza por aquí se puede seguir con los derechos de todo el mundo.
Diana, por su parte, considera que no se puede hablar de paz y de libertad “cuando están matando a gente inocente y están entrando e invadiendo territorios de una manera ilegítima”. “Nosotros tenemos capacidad para poder resolver nuestros problemas, no necesitamos de papá a Estados Unidos”, sentencia.
Estos han sido los momentos más tensos de la jornada, y es que no han faltado los insultos y los reproches entre ambos bandos, que se han confrontado ferozmente, separados únicamente por las fuerzas policiales. Estos han tenido, incluso, que cargarse de los cascos, por si las reyertas iban a más, aunque en un principio no ha sido necesaria su intervención.
